La aparición del consumo diario de Agua Caliente Sanitaria (ACS) en los formularios del certificado energético cogió por sorpresa a más de un técnico y a muchos propietarios. Hasta hace unos años, el programa CE3X sólo pedía ese dato en proyectos de uso terciario, pero desde la revisión, en el año 2019, del Documento Básico de Ahorro de Energía (DB‑HE) su inclusión es obligatoria en viviendas y edificios residenciales.
En este artículo resolveremos qué significa realmente el consumo diario de ACS. Cómo calcularlo y por qué influye en la etiqueta energética. Asumiendo que el lector dispone de conocimientos básicos de certificación energética, la guía repasa la normativa vigente, muestra ejemplos prácticos, detalla las tablas oficiales del Anejo F y explica cómo introducir los datos en CE3X.
También compartimos consejos para reducir el consumo de ACS sin renunciar al confort, respondemos preguntas frecuentes y proponemos infografías para que cualquier certificador energético o propietario entienda, de un vistazo, los valores estándar.

¿Qué es el consumo diario de ACS?
El consumo diario de Agua Caliente Sanitaria (ACS) representa la cantidad de agua caliente que un inmueble utiliza cada día para higiene humana, limpieza y otros usos.
Su importancia es doble porque es uno de los parámetros que determinan la calificación en el certificado energético y, por un lado, supone entre el 20 % y el 30 % del consumo energético total de una vivienda
El consumo diario se mide en litros por día y se calcula a una temperatura de referencia de 60 °C.
Para el sector residencial, la normativa establece un valor estándar de 28 litros por persona y día. Este valor no es aleatorio: busca homogeneizar los cálculos y permite comparar edificios sin tener en cuenta los hábitos de sus habitantes.
En locales y usos no residenciales, los litros por persona cambian:
El consumo diario de ACS se incorpora en la pestaña “Datos generales” de CE3X junto a parámetros como superficie útil habitable, altura libre de planta y número de dormitorios. En un bloque de viviendas, este campo se calcula automáticamente, mientras que en edificios terciarios el técnico debe introducir el valor correspondiente.
Un edificio terciario es una construcción levantada sobre suelo calificado para el uso terciario, es decir, destinada a actividades del sector servicios como comercio, oficinas, hoteles, ocio o sanidad, y por tanto no se considera ni residencial ni industrial.
La inclusión del ACS en el certificado energético no obedece a caprichos administrativos. Cada kilovatio/hora ahorrado en agua caliente repercute directamente en el gasto energético y en la reducción de emisiones de CO₂.
Además, según el DB‑HE 4, al menos el 50 % de la demanda de ACS en edificios nuevos debe cubrirse con energías renovables. Por eso calcular correctamente este dato es fundamental para proponer mejoras y dimensionar instalaciones solares o bombas de calor.
Aunque la gente habla de “aire acondicionado”, la abreviatura ACS hace referencia a agua caliente sanitaria. Muchas personas siguen refiriéndose a él como aire acondicionado por error, de ahí que se hable de “consumo diario de aire acondicionado (ACS). Así que cuando hables con alguien que no es del sector, especifica que se trata de ‘agua‘. ;)
Normativa del CTE: el Anejo F y su importancia
La referencia principal para calcular el consumo de ACS es el Código Técnico de la Edificación (CTE). Su Documento Básico de Ahorro de Energía, actualizado en 2023, incluye varios anexos dedicados al ACS.
El Anejo F se centra en la demanda de referencia y contiene tres tablas básicas:
Tabla a. Valores mínimos de ocupación. Relaciona el número de dormitorios con las personas consideradas para el cálculo. Por ejemplo, una vivienda con un dormitorio se considera ocupada por 1,5 personas, mientras que una de tres dormitorios se calcula con cuatro personas.

Tabla b. Factor de centralización. Corrige la demanda total en edificios con instalaciones centralizadas. Cuanto mayor es el número de viviendas, menor es el factor. Para tres viviendas o menos, el factor es 1, mientras que para más de 101 viviendas desciende a 0,70.

Tabla c. Demanda orientativa para usos distintos al residencial. Asigna litros/día·persona en función del uso: hospitales (55), hoteles de cinco estrellas (69), oficinas (2), gimnasios (21), cafeterías (1), etc..

Además, el Anejo F indica que las necesidades de 28 litros/día·persona a 60 °C pueden incrementarse por pérdidas térmicas debidas a distribución, acumulación y recirculación. También aclara que la demanda de referencia para casos no incluidos en la tabla c debe basarse en valores contrastados o experiencia técnica.
Por último, el Anejo G del DB‑HE proporciona la temperatura media mensual del agua de red, necesaria para ajustar el consumo a temperaturas distintas de 60 °C mediante la fórmula que veremos más adelante. Comprender estas tablas es esencial para cualquier certificador energético, ya que CE3X utiliza sus valores por defecto.
Cómo calcular el consumo diario de ACS en viviendas
El cálculo varía según se trate de viviendas unifamiliares o bloques multifamiliares. Siguiendo la metodología del DB‑HE 4:
- Obtener la demanda por persona: En el Anejo F del CTE, se fijan 28 litros/día·persona para el uso residencial.
- Estimar la ocupación: la tabla a (Anejo F) relaciona dormitorios con ocupantes. Una vivienda de dos dormitorios se asigna a tres personas, una de tres dormitorios a cuatro personas, y así sucesivamente.
- Multiplicar consumo y ocupación: el valor de demanda por persona se multiplica por el número de ocupantes estimados. Por ejemplo, una vivienda de tres dormitorios: 28 l/día × 4 personas = 112 l/día.
En bloques de viviendas es necesario aplicar el factor de centralización, según tabla b (Anejo F) anterior. Este factor reduce la demanda al tener en cuenta la simultaneidad de consumos. Por ejemplo, un edificio con 16 viviendas de tres dormitorios (cuatro personas cada una) tiene una demanda base de 1.792 l/día (16 × 112 l). Si aplicamos el factor de centralización de 0,90 (para 16 viviendas), la demanda se reduce a 1.612,8 l/día.
En definitiva, a mayor número de viviendas, mayor reducción de litros/día.
Tabla de ocupación mínima
La tabla a‑Anejo F es la base de este cálculo. Esta ocupación mínima busca que no se subestime la demanda en viviendas grandes ocupadas por pocas personas. Recuerda que la normativa da preferencia al número de dormitorios frente a la ocupación real.
Factor de centralización en edificios multifamiliares
El factor de centralización corrige la demanda en edificios con instalaciones comunes. La tabla b‑Anejo F muestra que para edificios con hasta tres viviendas el factor es 1; de 4 a 10 viviendas es 0,95; de 11 a 20 viviendas es 0,90; de 21 a 50 viviendas 0,85; de 51 a 75 viviendas 0,80; de 76 a 100 viviendas 0,75; y para más de 101 viviendas 0,70.
Estas reducciones reflejan que no todas las viviendas usan agua caliente simultáneamente.
Ejemplo práctico
Imagina que debes certificar energéticamente un edificio en Zaragoza con 12 viviendas de tres dormitorios. La demanda por vivienda es de 112 l/día; multiplicada por 12 viviendas da 1.344 l/día. La tabla indica un factor de centralización de 0,90 para 11–20 viviendas.
- Aplicando el factor: 1.344 × 0,90 = 1.209,6 l/día.
- Este valor se introduce en la casilla “Demanda diaria de ACS” en CE3X.
En el campo de la derecha, la herramienta mostrará el valor acumulado (por ejemplo, 854 l/día en un ejemplo real).
Consumo diario de ACS en usos no residenciales
Los edificios terciarios o de uso no residencial tienen patrones de consumo muy diferentes. El Anejo F usa la tabla c para proporcionar valores orientativos.
Algunas cifras destacadas son: hospitales y clínicas (55 l/día·persona), hoteles de cinco estrellas (69), hoteles de cuatro estrellas (55), hoteles de tres estrellas (41), hostales de una estrella (28), oficinas (2), gimnasios (21), restaurantes (8) y cafeterías (1).
En locales comerciales u oficinas, la ocupación se calcula mediante el documento SI3 “Evacuación de ocupantes” del DB‑SI, que establece superficies por persona. Por ejemplo, un local de oficinas de 268 m² con un criterio de 10 m²/persona tiene 26,8 personas. Multiplicado por 2 l/día·persona (valor de oficinas) da 53,6 l/día, aunque en el ejemplo oficial se aportan 112 l/día porque el uso incluye zonas con mayor densidad.
Para hoteles y alojamientos turísticos, la demanda varía según la categoría. Un hotel de cinco estrellas exige 69 l/día·persona, uno de tres estrellas 41, y un hostal 28. Estas cifras reflejan diferencias en servicios (spa, bañeras, restauración). Los gimnasios y vestuarios colectivos usan 21 l/día·persona; las escuelas sin ducha sólo 4; en restaurantes el valor baja a 8, ya que el uso principal es la cocina.
El cálculo de ACS en un centro deportivo, hospital o industria debe considerar, además, los picos de demanda. Una piscina climatizada, por ejemplo, puede tener puntas durante los cursos de natación y demandar más acumulación. En estos casos, el DB‑HE recomienda dimensionar los acumuladores para cubrir el día de mayor consumo.
Herramientas de certificación: CE3X y la introducción de datos de ACS
CE3X es la aplicación oficial que utiliza la mayoría de certificadores energéticos de España. Desde la versión 2.1, lanzada en 2016, el programa obliga a introducir el consumo diario de ACS en viviendas y edificios.
La pestaña Datos generales muestra un campo “Demanda diaria de ACS (l/día)”; en los ejemplos de los artículos de Certificados Energéticos este valor aparece resaltado con un recuadro verde.
El funcionamiento de CE3X para el ACS es sencillo: en edificios residenciales, tras introducir el número de dormitorios, el software calcula automáticamente los litros/día correspondientes. En locales o usos no residenciales, el técnico debe escribir el valor manualmente según la tabla c del Anejo F.
Panel de datos generales
El panel “Datos generales” agrupa la información básica: año de construcción, provincia, zona climática, superficie útil, altura de planta, número de plantas y demanda diaria de ACS. A la derecha suele aparecer una fotografía o plano de situación. Introducir un dato erróneo en esta sección provocará un resultado incorrecto en la etiqueta final.
Equipos generadores y eficiencia
Además de la demanda, CE3X pregunta por el equipo generador de ACS (termo eléctrico, calentador de gas, caldera de condensación, bomba de calor, etc.). Este aspecto es clave: dos viviendas con la misma demanda obtendrán calificaciones muy distintas si una utiliza un termo eléctrico antiguo (rendimiento 75–85 %) y otra una caldera de condensación (rendimiento >95 %).
Para lograr buenos resultados, conviene seleccionar equipos eficientes y, en el caso de edificios nuevos, incorporar sistemas renovables como paneles solares térmicos o bombas de calor aerotérmicas. El DB‑HE obliga a cubrir al menos el 50 % de la demanda de ACS con energías renovables en edificios de nueva construcción.
Impacto del consumo de ACS en la calificación energética
Mucha gente cree que el simple aumento de consumo de ACS penaliza la etiqueta energética. La realidad es que el parámetro que más afecta al certificado es la eficiencia del equipo que calienta el agua.
La demanda se utiliza como base para estimar el gasto energético; el programa CE3X cruza el dato de litros/día con el rendimiento del equipo para calcular el consumo de energía primaria no renovable.
Un termo eléctrico convencional, con rendimientos de un 75 % a 85 %, consume bastante más energía que una caldera de condensación o una bomba de calor aerotérmica. Así, dos viviendas con la misma demanda de 112 l/día pueden obtener calificaciones distintas (por ejemplo, E y C) dependiendo del generador de ACS. Por tanto, uno de los consejos más útiles para mejorar la calificación es sustituir equipos antiguos por sistemas de alta eficiencia.
Cómo influye la demanda en la etiqueta
Aunque el equipo es crucial, la demanda también juega un papel. En edificios con poca ocupación real, la tabla de ocupación mínima puede sobredimensionar el consumo. Este exceso penaliza la letra energética, ya que incrementa la energía primaria calculada. Algunos certificadores intentan justificar ocupaciones inferiores, pero la normativa impone la tabla oficial. La única excepción se da en viviendas unifamiliares con datos reales de ocupación, siempre que se justifique adecuadamente en el informe, algo poco habitual en CE3X.
Estrategias para reducir el consumo
Para rebajar el valor de ACS sin incumplir la normativa, se pueden aplicar estrategias como instalar limitadores de caudal, grifos termostáticos, o sistemas de recirculación eficientes. También es recomendable aislar bien las tuberías para reducir pérdidas térmicas y programar mantenimientos regulares de calderas y calentadores. Finalmente, integrar energías renovables —paneles solares, aerotermia— no sólo reduce la factura, sino que mejora la calificación porque parte de la energía deja de contabilizarse como primaria no renovable. En edificios existentes, las bombas de calor híbridas se presentan como una solución eficaz y económica.
Consejos para optimizar el consumo de ACS sin perder confort
Además de elegir un equipo eficiente, el comportamiento de los usuarios influye de manera decisiva. El IDAE estima que el consumo medio se sitúa en 30 litros/persona/día, aunque los valores oficiales del CTE son algo inferiores. Para acercarse a esos valores, conviene adoptar hábitos sostenibles:
- Duchas más cortas. Reducir la duración de la ducha en 1–2 minutos puede ahorrar varios litros de agua caliente al día.
- Uso de aireadores. Colocar aireadores y reductores de caudal en grifos y duchas disminuye el volumen de agua sin perder presión.
- Electrodomésticos eficientes. Lavar con agua fría o templada, y utilizar lavavajillas con programa eco contribuye a rebajar el ACS consumido.
- Ajustar la temperatura. No es necesario regular el termo a 60 °C si el confort se alcanza con 45 °C. Ajustar a la temperatura justa reduce pérdidas y aumenta la vida útil del equipo.
- Mantenimiento regular. Revisar calderas y calentadores para eliminar incrustaciones de cal y asegurar un rendimiento óptimo.
En edificios multifamiliares, instalar sistemas de monitorización permite conocer en tiempo real el consumo de ACS. Estas herramientas ayudan a detectar fugas o consumos anómalos y fomentan la concienciación de los vecinos. También facilitan la gestión de recirculación, evitando que el agua tarde minutos en llegar al grifo; según un comentario de los usuarios, la normativa establece un retorno cuando la distancia supera 15 m para evitar esperas prolongadas, de lo contrario el agua puede tardar hasta cinco minutos en salir caliente, generando malestar y desperdicio energético.
Diferencias entre viviendas unifamiliares y colectivas
La principal diferencia radica en la aplicación del factor de centralización y en la forma de calcular la ocupación. En viviendas unifamiliares se utiliza directamente la tabla de ocupación mínima, mientras que en bloques se aplica el factor de centralización para ajustar la simultaneidad de consumos. Además, los bloques suelen tener instalaciones centralizadas de ACS que obligan a prever pérdidas por distribución y recirculación.
En términos de equipo, las viviendas unifamiliares permiten instalar sistemas individuales como termos eléctricos o calderas a gas. En bloques, es frecuente encontrar calderas centralizadas o circuitos colectivos alimentados por plantas solares térmicas. Estos sistemas tienen ventajas (mayor eficiencia y menor coste por vivienda), pero exigen un diseño cuidadoso y un buen mantenimiento para evitar desperdicios.
Al dimensionar acumuladores, la normativa recomienda tomar como referencia el día de mayor consumo. En viviendas unifamiliares, el pico suele coincidir con fines de semana, mientras que en bloques se reparte en diferentes franjas horarias. El técnico debe prever estos picos para que no falte agua caliente y evitar dimensionar en exceso, ya que un depósito sobredimensionado aumenta las pérdidas térmicas.
¿Qué sucede cuando la temperatura de consumo cambia.
Demanda de agua caliente sanitaria anual a la temperatura T elegida
El DB‑HE establece la temperatura de referencia en 60 °C. Sin embargo, en la práctica, muchos usuarios regulan sus equipos a temperaturas más bajas. Para adaptar la demanda a cualquier temperatura, la normativa propone la fórmula siguiente:

donde D(T) es la demanda a la temperatura deseada T, D(60) la demanda a 60 °C (por ejemplo, los 28 l/persona/día), y Tᵢ la temperatura media del agua fría de red para el mes considerado. La tabla del Anejo G recoge valores de Tᵢ para cada provincia española. Veamos un ejemplo:
- Vivienda de 4 ocupantes con demanda de 28 l/persona/día a 60 °C → D₆₀ = 112 l/día.
- Temperatura deseada de uso (grifo): 45 °C.
- Temperatura del agua fría de red en Barcelona en julio: 16 °C.
Aplicando la fórmula: D(45) = 112 × (60 − 16)/(45 − 16) ≈ 170 l/día. Esto demuestra que al bajar la temperatura de consumo aumenta la cantidad de agua caliente necesaria para obtener la misma energía (más volumen para compensar menor salto térmico). Los técnicos deben tener en cuenta este efecto al dimensionar acumuladores y sistemas solares.
Errores comunes y dudas frecuentes de certificadores
Las dudas más repetidas giran en torno a la ocupación, la centralización y la medición real del ACS. A continuación se recogen algunos errores habituales:
¿Se utiliza el número de dormitorios o el número real de habitantes?
La normativa obliga a usar la ocupación mínima de la tabla a, incluso si en la vivienda vive una sola persona. Este tema generó preguntas como la de Pablo: “si se va a certificar una vivienda donde vive una única persona pero tiene cuatro dormitorios, ¿debemos calcular como si hubiese cinco personas?” La respuesta es clara: sí, se considera el número de dormitorios. Por tanto, no se puede justificar un menor consumo por baja ocupación salvo casos muy excepcionales y debidamente documentados.
¿Cómo calcular el ACS en viviendas con termo o caldera individual?
Otro comentario habitual proviene de propietarios con instalaciones individuales que preguntan si deben aplicar el factor de centralización. Cuando cada vivienda dispone de termo eléctrico o caldera individual, no se aplica el factor, ya que no existe consumo simultáneo entre viviendas. Se calcula la demanda individual multiplicando 28 l/día·persona por el número de ocupantes asignados, y ese valor se introduce en CE3X por cada vivienda. No obstante, en certificados energéticos conjuntos de edificios existentes se puede evaluar la demanda global como la suma de demandas individuales.
¿Qué pasa si el agua tarda mucho en salir caliente?
Otra pregunta típica es si una vivienda con calificación A puede tardar cinco minutos en salir el agua caliente. La normativa indica que, si la distancia entre el equipo y el punto de consumo supera los 15 m, debe existir un retorno de ACS para evitar esperas prolongadas. Una instalación sin recirculación generará desperdicio de agua y energía, lo que afectará negativamente al confort y a la percepción de la letra energética.
¿Cómo considerar locales con superficies mixtas?
En locales de oficinas con zonas de almacenaje o de atención al público, la superficie útil se reparte entre usos distintos. La ocupación media se calcula ponderando los metros cuadrados de cada uso y aplicando el criterio de m²/persona del DB‑SI3. Una vez obtenida la ocupación, se multiplica por los litros por persona de la tabla c. Si el local ofrece duchas o vestuarios, habrá que tomar el valor de 21 l/día·persona para vestuarios colectivos en lugar del valor de oficinas.
¿Existen valores diferentes para climas extremos?
A veces se pregunta si el consumo diario cambia según la zona climática. El DB‑HE no diferencia los litros por persona según el clima; sin embargo, el IDAE señala que el consumo real se incrementa en regiones frías debido a la temperatura del agua de red. Esto no afecta al valor estándar de 28 l/día·persona, pero sí al cálculo de la demanda energética (kWh), ya que el salto térmico es mayor. Por tanto, al dimensionar acumuladores o paneles solares en zonas frías, conviene sobredimensionar ligeramente la producción o añadir aislamiento extra en tuberías.
Otras preguntas frecuentes
- ¿Qué significa ACS en el certificado energético?
ACS son las siglas de agua caliente sanitaria. Aunque algunas personas lo interpretan erróneamente como aire acondicionado, se refiere al agua que usamos para ducharnos, lavar y limpiar. - ¿Cuántos litros de ACS consume una persona al día según el CTE?
El CTE fija 28 litros por persona y día para uso residencial. Ese valor se multiplica por la ocupación mínima establecida en la tabla a-Anejo F para obtener la demanda total. - ¿Se puede usar una ocupación real en lugar de la tabla de dormitorios?
No, en la mayoría de los casos. La normativa obliga a usar la ocupación mínima por dormitorios para garantizar comparabilidad. Sólo se permiten excepciones si se justifica con datos reales y se documenta en el informe. - ¿Qué pasa si mi vivienda tiene termo individual, pero vivo en un bloque?
Si cada vivienda tiene su propia producción de ACS, la demanda se calcula individualmente y no se aplica factor de centralización. Sin embargo, si existe una instalación común, sí se corrige la demanda con la tabla b. - ¿Debo considerar el consumo de ACS diferente en invierno y verano?
El valor de 28 l/día·persona es fijo, pero el consumo energético (kWh) varía con la temperatura del agua fría de red. En regiones frías se requiere más energía para elevar la temperatura hasta 60 °C. La fórmula de la sección 9 permite ajustar la demanda a cualquier temperatura.
Futuro de la normativa: actualizaciones 2024–2025 y tendencias
El DB‑HE ha evolucionado a lo largo de los años, pasando de 2013 a 2019 y 2023. La última actualización (22 de diciembre de 2023) incorpora comentarios del Ministerio de Transporte sobre la correcta aplicación de energías renovables.
Para el 2026 se espera una revisión que aumente la exigencia de contribución solar y que integre la aerotermia como sistema preferente para la producción de ACS. También se baraja disminuir la ocupación mínima de 1,5 personas en estudios o viviendas tipo loft, pues muchos certificados penalizan a propietarios solteros.
Otra tendencia es la digitalización. Los programas CE3X y HULC se están actualizando para conectarse con bases de datos de consumo real y permitir que el técnico justifique ocupaciones diferentes con datos de contadores inteligentes. Además, la directiva europea obliga a que los certificados de eficiencia energética incluyan recomendaciones de rehabilitación que hagan hincapié en la reducción del consumo de ACS mediante soluciones de bajo coste.
Conceptos básicos a tener en cuenta y Conclusión
- El consumo diario de ACS es un dato obligatorio en el certificado energético; se calcula a partir de 28 litros por persona y día en viviendas.
- La ocupación mínima depende del número de dormitorios, no del número real de habitantes.
- En bloques de viviendas se aplica un factor de centralización que reduce la demanda total.
- La demanda en usos no residenciales se toma de la tabla c, con valores que varían entre 1 l/día·persona (cafeterías) y 69 l/día·persona (hoteles de cinco estrellas).
- La eficiencia del equipo generador es el principal determinante de la calificación energética.
- Incorporar energías renovables y hábitos de consumo responsables reduce el gasto y mejora la etiqueta energética.
Entender el consumo diario de ACS en el certificado energético es más sencillo de lo que parece. Todo se reduce a saber cuántos litros de agua caliente se asignan por persona, a determinar cuántas personas se considera que viven en cada vivienda según su número de dormitorios y, en el caso de edificios, aplicar el factor de centralización correspondiente. La normativa del CTE simplifica el cálculo con tablas y valores estándar.
Para los certificadores energéticos, dominar estas reglas es imprescindible para evitar errores y ofrecer soluciones de mejora realistas. Para los propietarios, conocer la lógica detrás de la demanda de ACS les permite entender por qué su etiqueta energética puede mejorar con un simple cambio de termo o con la instalación de paneles solares térmicos.
Además, adoptar hábitos de ahorro y optimizar equipos no sólo repercute en la factura, sino que contribuye a cumplir los objetivos climáticos de España.
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