¿Sabías que muchas de las reformas que haces en tu casa pueden costarte mucho menos gracias a las deducciones fiscales por eficiencia energética? Es una oportunidad estupenda que merece la pena aprovechar.

En las próximas líneas te contamos cómo puedes beneficiarte de las ayudas actuales para mejorar tu inmueble y conseguir que una parte de esas obras ¡te salga GRATIS!

Eso sí, hay algo fundamental que debes tener en cuenta desde el principio: para optar a la deducción (o lo que es lo mismo, que te devuelvan parte del dinero invertido) necesitas contar con un certificado energético antes de comenzar cualquier reforma. Este documento tiene una validez de 2 años, tiempo de sobra para organizar y llevar a cabo las obras.

¿Y por qué necesitas dos certificados de eficiencia energética?

Muy sencillo: el primero refleja el consumo energético de tu vivienda tal y como está, sin reformas. El segundo, que se hace al terminar, muestra cómo ha mejorado la eficiencia tras las obras. Si logras reducir el consumo energético de tu casa, tendrás derecho a una deducción por mejora energética.

¡En otras palabras, te devuelven parte del coste de la reforma!

Si esto te interesa, sigue leyendo. Te explicamos todos los detalles y cómo puedes empezar a beneficiarte. ¡Adelante!

casa sostenible

Puntos Clave

  1. Puedes deducir entre el 20 % y el 60 % de tu inversión si mejoras la eficiencia energética de tu vivienda habitual.
  2. Necesitas dos certificados energéticos (antes y después) y registrarlos para justificar la mejora.
  3. Aislar fachadas, cambiar ventanas, instalar aerotermia y paneles solares son algunas de las reformas deducibles.
  4. Los pagos en efectivo y las reformas estéticas no son deducibles; guarda facturas y justificantes bancarios.
  5. Combina deducción y subvenciones para reducir el coste final de la reforma en más de un 70 %.
  6. Planifica bien los plazos; para las deducciones del 20 % y del 40 %, las obras en viviendas deben finalizar antes del 31 de diciembre de 2026. Para la deducción del 60 % por rehabilitación energética de edificios residenciales, el plazo se amplía hasta el 31 de diciembre de 2027.

¿Qué es la deducción por mejora energética y por qué puede hacer que parte de tu reforma salga gratis?

La deducción por mejora energética es un incentivo fiscal que viene de Europa e introducido por el Gobierno español para fomentar la rehabilitación energética de viviendas.

Se aplica en la declaración del IRPF y permite que el contribuyente deduzca un porcentaje de las cantidades invertidas en reformas que reducen el consumo de energía mediante la mejora de la calificación energética de su vivienda habitual. Su objetivo es doble: reducir las emisiones de CO₂ y aliviar la factura energética de los hogares.

Estas deducciones se recogen en la Ley del IRPF y se detallan en la disposición adicional quincuagésima. Deducción por obras de mejora de la eficiencia energética de viviendas.

Para acceder a la deducción debes acreditar la mejora energética mediante un certificado energético, lo que convierte a este documento en la llave de acceso a las ayudas fiscales.

Tres niveles de deducción: 20 %, 40 % y 60 %

Las deducciones se estructuran en tres tramos según el nivel de mejora conseguida y el ámbito de actuación. Estas son las principales características:

  1. Deducción del 20 %. Se aplica a viviendas habituales cuando se logra una reducción de al menos un 7 % en la demanda de calefacción y refrigeración. La base máxima anual sobre la que se aplica la deducción es de 5.000 euros por vivienda y año. Los trabajos más habituales incluyen mejora del aislamiento térmico (fachadas, cubiertas o suelos) y cambio de ventanas por modelos de doble o triple acristalamiento.
  2. Deducción del 40 %. Está dirigida a reformas que reducen al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable o que logran que la vivienda obtenga una calificación energética A o B. El límite anual asciende a 7.500 euros por contribuyente. Las actuaciones incluyen sustitución de sistemas de climatización por aerotermia o bombas de calor, instalación de energías renovables como placas solares y mejoras globales en la envolvente.
  3. Deducción del 60 %. Está destinada a edificios residenciales completos y exige que la rehabilitación logre una reducción mínima del 30 % en el consumo de energía primaria no renovable o la mejora de la calificación energética global del edificio. El límite máximo es de 15.000 euros por vivienda y se aplica en el año en que concluyen las obras. Esta deducción incentiva las rehabilitaciones integrales que combinan aislamiento, cambio de sistemas de calefacción y renovación de instalaciones comunes.

A continuación, te mostramos visualmente los tres tramos de deducción, sus porcentajes y los requisitos principales:

tramos deduccion eficiencia energética

 

El origen de la deducción por mejora energética

La deducción nace de una iniciativa impulsada por la Unión Europea. Como bien sabes, Europa depende muchísimo de la energía que compramos a terceros países, y eso nos hace estar siempre a merced de los vaivenes de los precios. Con el panorama actual, esa dependencia energética no es sostenible.

¿Qué se les ocurrió desde Europa? Reducir el consumo de energía de los edificios, que son uno de los mayores consumidores de Europa, mejorando su eficiencia. Si logramos que necesiten menos energía para calefacción o refrigeración, la demanda global de gas, petróleo o electricidad bajará. Menos demanda significa menos presión sobre los precios y, a la larga, facturas más bajas y menos importaciones.

En definitiva, se trata de una estrategia lógica: hacer nuestros hogares y edificios más eficientes para reducir la dependencia energética exterior, una de las grandes asignaturas pendientes de Europa.

El papel del certificado energético: requisito clave para deducir una reforma

El certificado de eficiencia energética es un documento oficial que evalúa el consumo de energía y las emisiones de CO₂ de una vivienda, asignándole una calificación que va de la A (más eficiente) a la G (menos eficiente). Es obligatorio para vender o alquilar, pero también se ha convertido en la pieza clave para justificar las deducciones por reforma energética. La Agencia Tributaria exige disponer de un certificado energético previo a las obras y un certificado posterior que demuestre la mejora energética. Sin estos certificados no podrás aplicar la deducción, ya que actúan como prueba de que la reforma ha logrado la reducción de consumo o la mejora de la calificación energética.

Para conseguir el certificado de eficiencia energética de debe realizar una visita al inmueble, medir superficies, revisar instalaciones de climatización y agua caliente, y usar un software oficial para calcular la calificación. El certificador energético emite el informe y lo registra en el organismo autonómico correspondiente. La tramitación tiene un coste que varía según la comunidad autónoma y la complejidad del inmueble, y su validez es de 10 años (5 años si el resultado de la calificación energética es una G).

Para deducir la reforma es imprescindible que tanto el certificado energético previo como el posterior estén registrados; de lo contrario, Hacienda puede denegar la deducción.

¿Cómo obtener el certificado energético para una reforma? Paso a paso

  1. Busca un técnico competente. Pide referencias y compara presupuestos y ofertas de certificados energéticos para asegurarte de que incluyen la visita, la elaboración del informe y el registro.
  2. Certificado antes de la reforma. El técnico visita la vivienda, toma medidas, analiza la envolvente térmica y las instalaciones existentes. Emite el certificado energético inicial, donde queda reflejada la calificación energética actual (consumo y emisiones). Guarda este informe y su justificante de pago. ¡No olives registrar el certificado energético!
  3. Realiza las obras de mejora energética. Lleva a cabo la reforma (aislamiento, cambio de ventanas, instalación de aerotermia, etc.) asegurándote de conservar todas las facturas y justificantes de pago. Los pagos deben realizarse mediante transferencia bancaria o tarjeta para que queden constancia de ellos. ¡Nada de pagar en efectivo!
  4. Certificado después de la obra. Una vez terminada la reforma, el técnico vuelve a visitar la vivienda y emite un segundo certificado de eficiencia energética que acredita la reducción en la demanda de calefacción y refrigeración o en el consumo de energía primaria no renovable. Este documento debe indicar explícitamente el porcentaje de mejora obtenido.
  5. Registra ambos certificados en la comunidad autónoma. Algunas comunidades permiten la tramitación telemática gratuita (como el caso de Madrid); otras requieren el pago de una tasa (como en Valencia). Es importante registrar el certificado posterior como máximo un mes después de su emisión para evitar problemas, pues en la práctica Hacienda ha rechazado deducciones cuando el registro se efectuó fuera de plazo.
  6. Conserva toda la documentación. Guarda los certificados, justificantes de pago y facturas durante al menos 4 años, porque la AEAT puede pedirlos en una comprobación posterior.

La siguiente imagen muestra una versión visual de los pasos a seguir:

pasos a seguir conseguir mejora energética

Reformas que pueden beneficiarse de la deducción: ejemplos y condiciones

No todas las obras dan derecho a la deducción. Tienes que tener una idea clara:

La reforma debe mejorar la eficiencia energética de tu vivienda y cumplir criterios técnicos.

Según la Agencia Tributaria y diversas guías especializadas, estas son algunas de las actuaciones más habituales que entran en la deducción:

Aislamiento térmico de fachadas, cubiertas y suelos

El aislamiento es una de las intervenciones más eficaces para reducir la demanda de calefacción y refrigeración. Incluye la colocación de paneles aislantes en fachadas, cubiertas, medianeras y suelos, así como la corrección de puentes térmicos. Esta mejora permite optar a la deducción del 20 % cuando se acredita al menos un 7 % de reducción en la demanda.

¡Mira este artículo muy interesante!: La piel que habito: la envolvente del edificio

Sustitución de ventanas y carpinterías por modelos eficientes

Cambiar las ventanas de simple vidrio por doble o triple acristalamiento con rotura de puente térmico reduce significativamente las pérdidas de calor y mejora el confort.

La rotura de puente térmico es una barrera aislante que se coloca dentro del marco de la ventana para evitar que el frío o el calor pasen fácilmente entre el exterior y el interior de la vivienda. Dicho de forma sencilla: corta el “camino” por donde se escapa la temperatura, ayudando a mantener la casa más confortable y a gastar menos energía.

Esta actuación, combinada con el aislamiento, suele permitir alcanzar los requisitos de reducción de consumo necesarios para la deducción del 20 % o del 40 %. También se puede incluir la instalación de persianas térmicas o protecciones solares.

Mejora o sustitución de sistemas de climatización y ACS

Los sistemas de climatización y agua caliente (ACS) son responsables de gran parte del consumo energético. Sustituir una caldera de gas o gasoil por una bomba de calor aerotérmica o una caldera de condensación de alta eficiencia, así como instalar sistemas solares térmicos para ACS, pueden reducir el consumo de energía primaria no renovable en más del 30 %, lo que permite optar a la deducción del 40 % o del 60 %. También es deducible la instalación de sistemas híbridos (solar + aerotermia) y plantas de biomasa para calefacción.

Instalación de energías renovables: fotovoltaica y aerotermia

La instalación de paneles solares fotovoltaicos para autoconsumo y de sistemas de aerotermia es una de las medidas con mayor impacto. No solo reduce la factura de luz, sino que incrementa la calificación energética, posibilitando acceder a la deducción del 40 % o 60 %. También se incluyen otros dispositivos renovables como turbinas eólicas domésticas o sistemas geotérmicos si se demuestra la mejora energética.

Además, estas instalaciones suelen ser objeto de subvenciones adicionales (Next Generation EU, programas autonómicos), lo que aumenta el ahorro final. ¡Pregunta a tu organismo de tu Comunidad Autónoma si existen ayudas vigentes!

Sistemas de ventilación mecánica y control domótico

Instalar ventilación de doble flujo con recuperación de calor mejora la calidad del aire interior y reduce pérdidas energéticas. Incorporar sistemas de control y regulación (termostatos inteligentes, sensores de presencia, domótica) también contribuye a optimizar el consumo y puede ser considerado como mejora eficiente si se combina con otras actuaciones.

La siguiente imagen muestra de forma esquemática algunas de estas mejoras:

Mejoras energéticas casas

Reformas que no entran en la deducción

Es importante saber que no todas las obras son deducibles. Quedan excluidas las reformas puramente estéticas o de decoración, las ampliaciones de superficie, la renovación de electrodomésticos que funcionan con combustibles fósiles y las obras que no logran una mejora energética mínima.

Tampoco se pueden deducir obras en garajes, trasteros o piscinas, ni reformas en viviendas que no sean la residencia habitual (salvo edificios completos). Si instalas una caldera de gas de igual eficiencia o cambias un suelo sin mejorar el aislamiento, Hacienda no considerará que hay mejora real.

¿Cuánto puedes deducir? Porcentajes, límites y ejemplos reales

La cantidad a deducir depende del tipo de mejora y de la base máxima permitida por ley. Se aplica sobre las cantidades efectivamente pagadas por el contribuyente durante el periodo impositivo en que concluya la obra. A continuación, se resumen los límites:

Deducción del 20 %

    Se aplica cuando la reforma consigue reducir al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda.

    La base máxima sobre la que se calcula la deducción es de 5.000 euros.

    Por tanto, la deducción máxima sería de 1.000 euros.

Deducción del 40 %

    Se aplica cuando la reforma reduce al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable.

    También puede aplicarse si la vivienda mejora su calificación energética hasta obtener una clase A o B.

    La base máxima es de 7.500 euros.

    Por tanto, la deducción máxima sería de 3.000 euros.

Deducción del 60 %

    Se aplica a obras de rehabilitación energética en edificios residenciales completos.

    El edificio debe reducir al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable o mejorar su calificación energética global hasta una clase A o B.

    La base máxima es de 5.000 euros anuales, con un límite acumulado de 15.000 euros.

    Por tanto, la deducción máxima puede llegar a 9.000 euros por propietario.

Los límites de base se aplican por contribuyente y por vivienda. En edificios completos, la deducción total se reparte entre los propietarios según su cuota de participación. Si el gasto supera la base máxima en un año, el excedente no puede deducirse en ejercicios posteriores. En otras palabras, conviene planificar bien la reforma para no desaprovechar parte de la base deducible. Para ilustrar cómo se traduce esto en dinero, veamos tres ejemplos:

Ejemplo 1: Aislamiento de fachada y cambio de ventanas en un piso de 90 m² (Madrid)

  • Inversión total: 12.000 euros.
  • Mejora conseguida: reducción del 25 % en la demanda de calefacción y refrigeración.
  • Tipo de deducción aplicable: 20 %.
  • Base máxima deducible: 5.000 euros.
  • Deducción aplicable: 20 % de 5.000 euros = 1.000 euros.
  • Ahorro real: aunque hayas invertido 12.000 euros, Hacienda no calcula la deducción sobre toda la obra, sino sobre el límite máximo de 5.000 euros. Por tanto, en este caso podrías reducir tu IRPF en 1.000 euros, siempre que cumplas todos los requisitos. Además, la reforma también puede ayudarte a pagar menos en calefacción y aire acondicionado durante los años siguientes.

Ejemplo 2: Reforma integral con aerotermia y placas solares en un chalet (Valencia)

  • Inversión total: 30.000 euros.
  • Mejora conseguida: reducción del 40 % en el consumo de energía primaria no renovable.
  • Tipo de deducción aplicable: 40 %.
  • Base máxima deducible: 7.500 euros.
  • Deducción aplicable: 40 % de 7.500 euros = 3.000 euros.
  • Ahorro real: aunque hayas invertido 30.000 euros, la deducción no se calcula sobre todo el importe, sino sobre el límite máximo de 7.500 euros. Por tanto, podrías reducir tu IRPF en 3.000 euros, siempre que el certificado energético posterior acredite la mejora exigida. Además, al instalar aerotermia y placas solares, podrías reducir de forma importante tu factura energética durante los años siguientes.

Aunque la reforma cueste 30.000 euros, Hacienda pone un límite: para esta deducción solo permite aplicar el 40 % sobre un máximo de 7.500 euros. Por eso, el ahorro fiscal máximo será de 3.000 euros. El resto de la inversión no se pierde, porque puede ayudarte a gastar menos energía cada mes, pero ya no aumenta la deducción fiscal.

Ejemplo 3: rehabilitación energética de un edificio completo

  • Inversión total del edificio: 200.000 euros.
  • Número de viviendas: 10.
  • Coste aproximado por vivienda: 20.000 euros.
  • Mejora conseguida: reducción del 35 % en el consumo de energía primaria no renovable del edificio.
  • Tipo de deducción aplicable: 60 %.
  • Base máxima acumulada por vivienda: 15.000 euros.
  • Deducción máxima por propietario: 60 % de 15.000 euros = 9.000 euros.

Aunque cada vivienda haya soportado un coste de 20.000 euros, Hacienda no permite aplicar el 60 % sobre todo ese importe, sino sobre una base máxima acumulada de 15.000 euros por vivienda. Por eso, cada propietario podría llegar a reducir su IRPF hasta 9.000 euros, siempre que cumpla los requisitos y pueda aplicar la deducción según los límites anuales.

Además, al tratarse de una obra de rehabilitación energética en un edificio residencial, la deducción puede aplicarse con una base máxima anual de 5.000 euros, pudiendo trasladar el exceso a los cuatro ejercicios siguientes hasta alcanzar el límite acumulado de 15.000 euros.

Requisitos y documentación para aplicar la deducción sin problemas

Hacienda exige que se cumplan una serie de requisitos formales. No cumplirlos puede llevar a la pérdida de la deducción o a sanciones. Toma nota de lo siguiente:

Requisitos imprescindibles

  • Vivienda habitual. La deducción del 20 % y 40 % solo se aplica a la vivienda habitual del contribuyente o a edificios residenciales completos. No se incluyen segundas residencias ni inmuebles destinados exclusivamente a alquiler turístico.
  • Plazos de ejecución. Las obras deben iniciarse a partir del 6 de octubre de 2021 y finalizar antes del 31 de diciembre de 2025 (2026 o 2027 para edificios, según la última prórroga).
  • Certificados energéticos antes y después. Deben estar emitidos por un técnico competente y registrados en la comunidad autónoma. El certificado posterior debe acreditar la mejora energética conseguida y expedirse dentro del plazo aplicable: antes del 1 de enero de 2027 para las deducciones del 20 % y 40 % en viviendas, y antes del 1 de enero de 2028 para la deducción del 60 % en edificios residenciales.
  • Justificantes de pago. Las facturas deben estar emitidas a nombre del contribuyente, con descripción de las obras y datos fiscales. Es imprescindible conservar justificantes de pago por métodos bancarios (transferencia, tarjeta); los pagos en efectivo no dan derecho a deducción.
  • Respeto del Código Técnico de la Edificación. Las obras deben cumplir la normativa de eficiencia energética y obtener las licencias o permisos necesarios.

Documentación a conservar

  1. Certificado energético anterior a la reforma (incluye la etiqueta y el informe).
  2. Contratos y facturas de las obras, con identificación del instalador.
  3. Justificantes de pago (transferencias, recibos bancarios).
  4. Certificado energético después de la reforma.
  5. Justificante del registro en la comunidad autónoma.
  6. Informe técnico (en caso de edificios completos).
  7. Licencias o permisos si fueron requeridos.

Consejos para maximizar el ahorro: combina deducción y ayudas

El beneficio de la deducción puede ampliarse si planificas la reforma con inteligencia. Estos consejos pueden ayudarte:

  1. Realiza una auditoría energética previa. Un profesional puede identificar dónde se pierde energía y qué actuaciones ofrecen la mayor mejora con menor inversión. Así priorizarás las obras que realmente aportan ahorro.
  2. Combina varias actuaciones. Un aislamiento efectivo + cambio de ventanas + aerotermia puede permitirte alcanzar el 30 % de reducción necesario para la deducción del 40 %, en lugar del 20 %. La inversión inicial es mayor, pero la deducción y el ahorro en la factura lo compensan a medio plazo.
  3. Aprovecha subvenciones y programas públicos. Las deducciones del IRPF son compatibles con otras ayudas, como el Programa de Rehabilitación de edificios de los fondos Next Generation EU, que ofrece subvenciones a fondo perdido para rehabilitación energética, o los Programas PREE gestionados por las comunidades autónomas. También existen subvenciones municipales, bonificaciones en el IBI y líneas de financiación preferente (préstamos ICO) para mejorar la eficiencia energética. Estas ayudas pueden reducir el coste final de la reforma en más de un 70 %.
  4. Anticipa la segunda deducción. Solicita el certificado posterior justo al finalizar la reforma para poder aplicar la deducción en la declaración de la renta del mismo año. Si esperas demasiado, podrías retrasar el momento de recuperar tu dinero.
  5. Cuida la documentación. Cualquier error en una factura o en el registro del certificado puede hacer que Hacienda deniegue la deducción. Escanea y guarda digitalmente todos los documentos.
  6. Consulta a un asesor fiscal. Si la inversión es importante, un asesor fiscal podrá ayudarte a optimizar la deducción y a evitar incompatibilidades con otras ayudas.

Errores comunes que pueden hacerte perder la deducción

La práctica ha demostrado que muchas deducciones son denegadas por motivos formales. Estos son los fallos más habituales:

  1. No obtener el certificado energético antes y después de la reforma. Sin estos documentos, no existe prueba de la mejora energética.
  2. No registrar el certificado en la comunidad autónoma. Es imprescindible que los certificados estén inscritos para que tengan validez legal. Hacienda ha denegado deducciones cuando el registro se hizo fuera de plazo.
  3. Pagar en efectivo o no justificar los pagos. Solo los pagos mediante transferencia, tarjeta o cheque son deducibles; los pagos en metálico no se aceptan.
  4. No alcanzar el porcentaje mínimo de reducción. Si no se obtiene al menos un 7 % de reducción de demanda o un 30 % de reducción de consumo, no podrás aplicar la deducción.
  5. Incluir obras que no cumplen los requisitos. Cambios de estética, ampliaciones de superficie o renovaciones de electrodomésticos sin mejora energética no entran.
  6. Aplicar la deducción en un año distinto al de finalización de las obras. Salvo que se trate de edificios completos, la deducción solo se puede aplicar en el ejercicio en que se terminan los trabajos.

Resumen de pasos: cómo hacer que tu reforma salga (casi) gratis

Para que tu reforma energética te cueste lo menos posible, sigue este plan de acción:

  1. Evalúa tu vivienda. Haz o encarga una auditoría energética para detectar fugas de calor y puntos débiles.
  2. Solicita el certificado energético inicial. Te dará la referencia de partida y te permitirá planificar la reforma.
  3. Elige las actuaciones prioritarias. Aislamiento, ventanas, aerotermia, placas solares… selecciona las que te ayuden a alcanzar una reducción significativa.
  4. Solicita ayudas y compara presupuestos. Consulta subvenciones disponibles y pide varios presupuestos para asegurarte de que incluyen todos los servicios (visita, certificado, registro, materiales).
  5. Realiza las obras. Contrata profesionales cualificados y exige facturas detalladas.
  6. Obtén el certificado posterior y regístralo. Verifica que indica claramente el porcentaje de mejora.
  7. Aplica la deducción en tu declaración de la renta. Comprueba que cumples todos los requisitos y conserva la documentación durante al menos 4 años.

Conclusión

Reformar tu vivienda para mejorar su eficiencia energética no solo te ayuda a ahorrar en la factura de energía; también es una oportunidad de oro para recuperar parte de la inversión gracias a las deducciones fiscales por mejora energética.

Siguiendo los pasos explicados (obtener el certificado energético antes y después de la obra, cumplir los plazos, conservar la documentación y elegir las actuaciones más eficaces) puedes deducir hasta un 60 % de lo invertido y, además, beneficiarte de ayudas públicas adicionales.

El certificado energético es la llave que abre la puerta a estas ventajas. Invertir en aislamiento, ventanas de alta eficiencia, aerotermia o placas solares no solo mejora el confort y la sostenibilidad de tu hogar, sino que revaloriza la vivienda y la hace más atractiva en el mercado.

La transición energética es una realidad y cuanto antes actúes, más tiempo podrás disfrutar de los beneficios. No esperes a que suban más los precios de la energía: planifica tu reforma, solicita tu certificado y empieza a ahorrar desde ya.

Preguntas frecuentes

  1. ¿Todas las reformas tienen deducción fiscal?
    No. Solo las reformas que mejoran la eficiencia energética y cumplen los requisitos de reducción de consumo o demanda pueden deducirse. Reformas estéticas o ampliaciones no entran.
  2. ¿Puedo deducir si alquilo mi vivienda?
    En viviendas en alquiler la deducción solo se aplica si la vivienda es tu residencia habitual antes del alquiler y no pierdes ese carácter. Para edificios completos, la deducción se reparte entre los propietarios.
  3. ¿Los límites de deducción son por persona o por vivienda?
    La base máxima (5.000 euros, 7.500 euros o 15.000 euros) se aplica por vivienda y por contribuyente. Si varias personas conviven en la misma vivienda, cada una puede deducir su parte proporcional.
  4. ¿Qué ocurre si la reforma no alcanza el porcentaje mínimo?
    Si no se consigue al menos un 7 % de reducción en la demanda o un 30 % en el consumo de energía, no podrás aplicar la deducción. Por eso es fundamental planificar bien las obras y encargar la reforma a profesionales.
  5. ¿Puedo aplicar la deducción varios años seguidos?
    No. La deducción se aplica en el ejercicio en que concluyen las obras (o en el año en que se obtenga el certificado final). No se puede distribuir en varios ejercicios, aunque sí puedes aprovechar diferentes deducciones para distintas reformas si cumplen requisitos y se realizan en años diferentes.

¿Piensas realizar una reforma energética próximamente? ¡Nos encantaría conocer tu caso! Cuéntanos en los comentarios qué obras has realizado, si has obtenido una reducción en tu factura y cómo fue el proceso con Hacienda. Además, comparte este artículo en tus redes sociales para ayudar a otras personas a descubrir que parte de la reforma de su vivienda puede salir gratis. ¡Cuantos más sepamos aprovechar estas ayudas, más sostenible será nuestro entorno!