Cambios importantes en la normativa de certificación energética

El pasado 3 de junio de 2021 entró en vigor la nueva normativa relativa a la certificación energética de edificios. Se trata del Real Decreto 390/2021, de 1 de junio, por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios que deroga el anterior Real Decreto 235/2013, de 5 de abril. Recordemos que este último Real Decreto, del año 2013, fue el primero que obligó, entre otros aspectos, a disponer del certificado de eficiencia energética de un inmueble existente (no de nueva construcción) antes de ponerlo a la venta o en alquiler para que el futuro comprador o arrendatario pudiera conocer el consumo energético de un determinado inmueble y poderlo comparar con otros inmuebles de la zona y optimizar su elección entre un inmueble u otro. La finalidad del normativa era clara: incentivar inversiones energéticas que fomentaran el ahorro energético, y a la vez económico, y contribuir así a la disminución de las emisiones de CO2 del sector de la edificación. Recordemos también que la norma se traspuso en España porque, desde la Unión Europa, mediante Directivas, ya habían introducido el certificado de eficiencia energética. Este nuevo concepto se introdujo en Europa, principalmente, por el problema evidente de cambio climático y porque, desengañémonos, Europa es dependiente energéticamente de otros países y es necesario reducir esa dependencia energética. Igualmente, si es posible que un edificio consuma energía nula o casi nula y además lo haga con energías renovables, por qué no fomentarlo desde la Unión Europea? Todos ganamos. Desde su entrada en vigor se ha hablado mucho del certificado energético. Muchos perfiles profesionales (arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos) han visto con buenos ojos la normativa de [...]