Sistema SATE - Aislamiento térmico en fachadas

He querido centrar mi tiempo en intentar explicar al consumidor de el por qué es mejor invertir el dinero en aislar la fachada que en invertir en instalaciones de manera prioritaria para compensar el factor demanda-consumo. Se tiende erróneamente a pensar que cuando estamos en una vivienda y no sentimos con asiduidad el confort térmico sobre el cual nos sentimos a gusto en una vivienda haga el tiempo que haga pensamos que con una buena instalación de calefacción o refrigeración que tenga una potencia importante para cubrir toda la demanda que precisamos tenemos el problema resuelto porque no estamos atajando el problema de raíz sino lo que estamos haciendo es poner un parche que a larga encima es mucho más caro. No es menos cierto que disponer de una buena instalación mejora ostensiblemente nuestro confort pero estamos disponiendo de una instalación seguramente al 100% mucho más cara y con un consumo mucho mayor del que realmente necesitariamos con lo que estamos tirando el dinero a la basura. Luego, la mejora en las instalaciones se ha de ver como un complemento eficaz pero como paso posterior a la rehabilitación de la envolvente.
 
Antes de todo hemos de ver que es y en qué consiste este sistema que trata d aislar de manera eficiente el edificio de su entorno con finalidades térmicas tanto para edificios de nueva construcción como para edificios a rehabilitar. Su particularidad es que según la norma UNE 13499 Y 13500 han de tener un valor de resistencia térmica igual o superior a 1m2 k/w.
 
Existen varias tipologías de SATE que vendrán en función del aislante empleado y del tipo de acabado.
 
Hasta la fecha no existe una norma común europea donde se especifiquen los requisitos y las condiciones de calidad por las cuales se tenga el sello o marcado CE, de ahí que hasta la fecha tengamos que recurrir de la guía ETA GUIDANCE NO 004, por lo tanto una vez elaborada la norma europea los sistemas SATE se deberán de realizar con los requisitos y condicionantes que marque dicha norma obligatoriamente.
 
Con todo ello nos preguntaremos y que ventajas tienen respeto a otros sistemas, porque elegirlos frente a el resto. Las razones son las siguentes :
 
- La eliminación de puentes térmicos es decir por aquellas partes de la fachada que no son ciegas o puro cerramiento es decir, las ventanas, las cajas de persiana, los frentes de forjado, de cubierta, los pilares en fachada ya sean en esquina o en el paño, los encuentros en soleras, en cubierta.
 
- La reducción de aparición de condensaciones.
 
- Sistema impermeable al agua de lluvia pero al mismo tiempo permeable al vapor de agua.
 
- El espacio interior habitable queda intacto y no se reduce nada sino que sigue igual.
 
- Y muy importante el inmueble se revaloriza aumentando económicamente su valor de manera considerable.
 
La facilidad que tiene de adaptación a la geometría del edificio hace que bien instalado por una empresa especializada reduzca por completo los puentes térmicos existentes.
 
Con todo ello podemos asegurar que los combustibles para la producción de energía en las instalaciones se reducen en un mínimo de un 30% y que la instalación es fácilmente amortizable en 5-7 años siguientes a su instalación, es decir a partir del año 8 podíamos empezar a generar beneficios de aquella energía que se ahorra y no se consume de mas en calefacción y refrigeración.
 
Por todo ello, y más ahora, en los tiempos que asoman más encaminados a la rehabilitación hemos de aprovechar las ayudas que nos ofrece el estado y las comunidades autónomas y así, a partir de los informes de edificios de evaluació, donde son obligatorios realizarlos en edificios de 50 años o superior, establecer las bases de una buena rehabilitación poniendo las deficiencias existentes y como solucionarlas y una de ellas sin lugar a dudas por sus prestaciones energéticas es el sistema SATE ya que reduce humedades por condensación y diferentes patologías que suelen darse en los edificios de manera muy frecuente y que de esta manera reduciríamos drásticamente. Hemos de pensar que en las patologías detectadas en los informes de los edificios, más del 50% vienen dadas por humedades ya sean por condensación o capilaridad proveniente del terreno por ascensión con lo que un lavado de cara en las fachadas reducimos mucho todos estos problemas.
 
Además de reducir las facturas de energía como la luz, el gas, el gasoleo de manera muy evidente en cada vivienda, uno de los inconvenientes que ven los usuarios además del precio o coste de las obras es la incomodidad que producen en los quehaceres del día a día donde interrumpen las tareas cotidianas de la gente. Con este sistema no hay ningún problema ya que los obreros no entran en ningún momento en las viviendas de los usuarios ya que todo se realiza por el exterior.
 

 

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