Qué mira un inspector de certificación energética en Madrid?

La intención de este artículo es ofrecer una descripción de los aspectos más relevantes que acontecieron durante la inspección de una certificación energética que se realizó hace algo más de un mes en la Comunidad de Madrid. Considero que puede ser de interés para todos (propietarios y certificadores).

En primer lugar, llama la atención el modo de contactar. Y lo digo porque, al hacer el propio registro del certificado, se  permite optar a recibir la comunicación de inspección por correo certificado o por vía telemática.

Supongo que la mayoría de los técnicos que certifican optan por la segunda opción. Pues bien, lo que hizo el responsable correspondiente fue ponerse en contacto vía correo electrónico, aunque se había elegido la opción de carta certificada.

En el mensaje de notificación se indicaba que querían contactar con el propietario para realizar la visita. A la consulta de si era necesario que dicho titular estuviera, se contestó que no. Lo único que se requería era que el que firmara el acta de inspección se responsabilizara de hacer llegar dicha acta al propietario.

En esta inspección, se procedió sin presencia del titular de la vivienda porque él mismo así lo decidió. Le pareció correcto que fuera el propio técnico certificador el que supervisara dicha inspección.

En cuanto a la propia inspección, resaltar el trato correcto y profesional del técnico de la Comunidad de Madrid que la realizó, actuando de buena fe y de forma objetiva.

Sí destacar algunas anécdotas que ocurrieron. Por ejemplo, cuando el técnico comprobó las medidas de la vivienda, para lo cual midió el perímetro exterior de la fachada.  En ese momento, yo me quedé un poco a cuadros. Posteriormente le expliqué que el criterio adecuado era calcular el área interior, a lo que accedió con buen criterio, estimando finalmente un descuento del ancho de muro de la fachada.

Ya dentro de la vivienda, se realizó la medida de los huecos. En este caso, me sorprendió que, como medida del marco, optara por medir el hueco de la ventana por el exterior. La verdad es que mi criterio es medir la parte interior del marco hasta donde termina el propio material. Este punto lo discutimos tranquilamente y al final cotejamos que los resultados no eran tampoco demasiado diferentes.

Otro aspecto discrepante fue la forma de tomar la medida en altura del hueco cuando, como ocurría en este caso, existía caja de persiana. El técnico midió desde la parte inferior del marco hasta el techo, abarcando la caja de persiana. En este caso, comprobamos que respecto a mis medidas (sin contar la caja de persiana), sí se producía variación, a lo que accedió a considerar mi criterio teniendo en cuenta que la caja de persiana se considera en los cálculos por separado, como puente térmico.

Como se puede observar, durante la inspección imperó el sentido común, justificando cada proceso de medida según lo establecido.

El inspector, una vez tomó las medidas, lo que hizo fue contrastar “in situ” los datos de superficie en planta, de huecos y de fachadas que aparecen en el certificado. Se supone que posteriormente se comprueba, con el archivo origen del programa de simulación, si se ha procedido correctamente en el resto de cálculos. De esto último ya no se recibe ninguna comunicación (por ahora).

Respecto a las instalaciones, se trataba de una caldera mixta centralizada. En los casos de calderas comunitarias la verdad es que se va “a sentimiento” en las certificaciones, porque a nadie le abren la sala de calderas para verificar los equipos, salvo que el día de la visita coincidas con el de mantenimiento. Esto crea cierta incertidumbre; sobre todo en este caso que describo, en el que se trataba de una caldera de biomasa.

Supongo que, llegados a este punto, ya sabéis por qué se realizó la inspección a esta certificación; aunque el inspector comentó que la selección de certificados a inspeccionar se realizaba al azar, yo no me lo creo mucho.

Al finalizar la inspección, el técnico confirmó que todo estaba correcto y que el resultado había sido de conforme. Allí mismo lo redactó y lo leyó para que tuviera constancia de todo lo indicado.

Conclusiones: elegir la opción de correo certificado no sirve de nada; es conveniente estar presente en la inspección para  tener constancia de qué criterio se sigue para verificar las medidas; es conveniente, también, llevar un buen talante con el inspector, intentando razonar todo aquello en lo que no estéis de acuerdo; y eso sí, evitar, en lo posible, certificaciones de edificios con calderas de biomasa.

 

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