Incentivos para viviendas más eficientes (caso de Francia)

Las recomendaciones, certificaciones y asesorías energéticas juegan un papel fundamental en el convencimiento de la población para invertir en viviendas más eficientes. Ese tipo de incentivos, propulsados por organismos internacionales y, en Europa concretamente, a través de la Comisión Europea, se complementan con ayudas y ventajas económicas para acelerar el proceso de transformación del parque residencial europeo.

El espectro de incentivos económicos para la industria y el sector terciario es bastante amplio en todos los Estados miembros, y lo es también para el particular que quiere mejorar el rendimiento energético de su vivienda. En países como Francia esas medidas están implementadas desde hace años, y el impacto de dichas medidas es ya más que evidente.

Estos incentivos se presentan en formas distintas, que ayudan directa o indirectamente a la compra de material o a la reducción de costes en reformas estructurales, pero siempre con la idea de compensar los gastos adicionales que dichas medidas pudieran ocasionar. De ese modo, las nuevas tecnologías se ven aventajadas y se crea una dinámica positiva en el consumo de componentes energéticamente eficientes en comparación con elementos más tradicionales.

Como ejemplos destacados de nuestros vecinos galos, podemos destacar:

  • Rebajas fiscales para inversiones en eficiencia energética: El ministerio de finanzas francés ofrece deducciones basadas en las inversiones que ayuden directamente a mejorar la certificación energética de una vivienda. Se aplica para viviendas propias e incluso para viviendas en alquiler.
  • Subvenciones directas para particulares a través de la ANAH (Agence Nationale de l’Habitation); para mejorar el confort i rendimiento de hogares con más de 15 años de antigüedad. Esas subvenciones se limitan a la compra de material y gastos directos de instalación de nuevos sistemas de calefacción (pellet, solar) o mejora de sistemas existentes (con garantías de mejora en eficiencia);  trabajos de aislamiento y cambio de calderas (agua/calefacción) por modelos más eficientes.
  • Créditos al 0%. Estos créditos se pueden obtener en base a presupuestos para mejoras en la eficiencia energética del propio hogar. Se tramitan a través de las entidades bancarias francesas en colaboración con la asociación ADEME, y se denominan “créditos verdes”.
  • IVA reducido: el impuesto sobre el valor añadido francés (VAT) se reduce del 19.5% al 5.5% para trabajos de renovación y materiales.

En España en los últimos años, también se están aplicando medidas similares, pero con presupuestos del Estado mucho inferiores a los de otros países miembros. Se estima que en un futuro, ese tipo de ayudas puedan también ayudar en el proceso de transformación del sector de la construcción en la península.

Te gusta este artículo? Compártelo.