Hacia el Edificio o Vivienda Energéticamente Nulo

escrito por eValua

Mejora de la eficiencia energética: Hacia el Edificio o Vivienda Energéticamente Nulo.

El certificado de eficiencia energética que califica nuestra vivienda o edificio, no solo es situar datos en una escala, tiene un gran recorrido  comenzando por  conocer como es de eficiente nuestra vivienda o edificio, conocer las posibles mejoras de los sistemas constructivos, elementos o instalaciones, pensando no solo en términos económicos, también en términos de confort y calidad.

Nuestra realidad más cercana, nos hace tener cada día más conciencia sobre las consecuencias del ahorro energético, debido principalmente al aumento del coste de las energías y de la contaminación atmosférica, que padecemos en la actualidad. En un horizonte cercano tenemos una fecha clave y es la entrada de la Directiva 2010/31 o de “los edificios de energía consumo de energía casi nula (Nearly Zero Energy Buildings, NZEB) serán los edificios que se construirán a partir de 2020 en toda Europa”.

Para alcanzar los objetivos marcados en la Directiva 2010/31 era necesario sentar las bases del futuro de las construcciones a realizar y de las rehabilitaciones, para ello se actualizó del Documento Básico HE (Septiembre 2013), que ha dado respuesta a las obligaciones derivadas de la Directiva 2010/31/UE relativa a la eficiencia energética de los edificios, según la cual los Estados Miembros debían fijar unos requisitos mínimos de eficiencia energética en los edificios con el fin de alcanzar niveles óptimos de rentabilidad, y los nuevos edificios que se construyan a partir de 2020 (2018 en edificios públicos) que deberán tener un consumo de energía casi nulo, con el fomento de una nueva cultura energética en la sociedad y con la implicación de todos los sectores.

Las nuevas exigencias de aislamiento que se recogen en el DB-HE1 “Limitación de la demanda energética”, por las que los espesores de aislamiento se verán duplicados en la mayoría de los casos, llegando incluso a triplicarse en determinadas soluciones constructivas y zonas climáticas. Igualmente sucede con los huecos, las nuevas exigencias pueden aumentar a más del doble la necesidad de aislamiento de las ventanas. Igualmente se establecen nuevas limitaciones tanto para la demanda energética de calefacción como para la demanda energética de refrigeración.

Este es un primer paso para alcanzar el objetivo marcado por la Directiva de Eficiencia Energética de Edificios en cuanto a qué todos los edificios que se construyan a partir de 2020 deberán ser edificios de consumo de energía casi nulo.

En España, de acuerdo  con el Plan de Acción de Ahorro y Eficiencia Energética 2011-2020, el concepto de edificio de consumo de energía casi nulo, esta definido  y conceptualmente es similar al de un edificio de clase A en la escala de etiquetado energético, ya que, como parece más razonable, la definición de este concepto se basa en el trabajo realizado hasta ahora en relación a la calificación de la eficiencia energética en edificios (etiquetado energético).

El DB HE 2013 establece por primera vez una limitación del consumo de energía para los edificios de nueva construcción y la ampliación de los edificios existentes

En los edificios de uso residencial privado el consumo energético de energía primaria no renovable se limita en función de la zona climática de invierno a un valor que va desde los 40 kWh/m2•año para las zonas α y A, a los 70 kWh/m2•año de la zona climática E.

La demanda de calefacción se limita en función de la zona climática de invierno a un valor que va desde los 15 kWh/m2•año para las zonas climáticas α, A y B a los 40 kWh/m2•año de la zona climática E, a los que se aplica un coeficiente corrector que tiene en consideración la superficie del edificio. El límite de la demanda de refrigeración se fija en función de la zona climática de verano en 15 kWh/m2•año para las zonas 1, 2 y 3 y en 20 kWh/m2•año para la zona 4.

Los diferentes países de la unión están tomando medidas para facilitar e incluso adelantar la transición hacia 2018-2020. Por ejemplo en Francia han fijado el límite del consumo de energía primaria en 50 KWh/m2/año que deberá aplicarse en todos los edificios residenciales a partir del 2013.

Otro ejemplo es la región de Bruselas, en Bélgica, donde se ha adelantado la obligación de la directiva EPBD en relación a los NZEB, al año 2015, adoptando además como modelo para alcanzarlo, el estándar de construcción Passivhaus, un modelo constructivo aparecido en 1991. El estándar propone, desde entonces, edificios basados en un exigente aislamiento, estanqueidad y máxima independencia de aportes de energía para calefacción y refrigeración, incorporado el estándar como modelo de obligado cumplimiento para los edificios públicos, de nueva construcción o a rehabilitar.

En España ya existen algunos ejemplos de este tipo de construcción adaptado a  nuestro clima, como por ejemplo:

  • Casa Pasiva Bunyesc, Lleida.
  • Casa Pasiva en Moraleda de Zafayona, Granada.
  • Casa Pasiva Arias en Roncal, Navarra.

Es muy importante conocer que actualmente la unión europea ha introducida una serie de subvenciones para ayudarnos en este camino de eficiencia, por ejemplo en Andalucía se traduce en el Decreto-Ley 1/2014, de 18 de marzo, que regula el Programa de Impulso a la Construcción Sostenible en Andalucía, desde el 1 de abril de 2014 la Junta de Andalucía facilita la realización de actuaciones de ahorro, eficiencia energética y energías renovables en los edificios existentes de Andalucía.

Dirigido a ciudadanos, incluyendo comunidades de propietarios y cooperativas de viviendas, que promuevan actuaciones que favorezcan el ahorro energético, la mejora de la eficiencia energética y el aprovechamiento de las energías renovables en edificios ubicados en Andalucía, a través de la realización de obras de rehabilitación, reforma, adecuación al uso e instalaciones eficientes. Con una inversión de 250 millones de euros y la intervención de cerca de 10.000 empresas proveedoras de los bienes y servicios incentivados, el programa de impulso a la construcción sostenible en Andalucía está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

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