Concienciación social acerca del ahorro de energía

El principal problema al que se enfrenta un certificador energético, es la desconfianza.

Usuarios, arrendadores, vendedores y compradores. Todos piensan que este certificado energético va a suponer una merma económica y que no les va a aportar ningún beneficio, pero eso no es así. Por un momento imagine que destina sólo un 1 por ciento del coste anual de electricidad a realizar medidas de ahorro energético en su hogar. Medidas como mantener adecuadamente sus equipos de climatización o calderas. O algo tan simple como comprobar el sistema de persianas y la estanqueidad en ventanas. Son medidas que van a conducir al usuario a un importante ahorro económico, en estos tiempos de crisis.

Todas las personas mayores que conozco, siempre tienen cuidado de no dejar ninguna bombilla encendida. Esto era algo que yo siempre desde pequeño veía como algo extraño, está claro, fue una generación que siempre conoció el precio de la electricidad como algo caro, todo lo contrario a como era nuestra vida estos últimos años. Una legislación para eficiencia energética en nuestros hogares era algo muy necesario.

Además creo que va a ser un gran beneficio para la sociedad, que un técnico entre en nuestro hogar, realice un estudio pormenorizado acerca de nuestro consumo eléctrico, y todo ello quede reflejado en una gran base de datos a nivel nacional. Gracias a ello se podrán tomar medidas en un futuro, que nos permitan acercarnos más al modelo del desarrollo sostenible, y nos permitirá vivir un poco más en armonía con el medio ambiente.

Como conclusión quiero exponer, que considero que todos los técnicos tenemos la obligación tanto de realizar un trabajo de calidad, que tenga una utilidad clara para nuestros usuarios, como de sensibilizar a nuestros clientes, en la necesidad de las medidas de ahorro y eficiencia energética. Por eso no veo bien, cuando veo certificados energético en que los técnicos proponen medidas de mejora desproporcionadas que nunca van a poder ser asumidas por el propietario.

Opino que en la redacción de dichas medidas el técnico a parte de la información obtenida, debe tener en cuenta los factores sociales, del lugar donde se ubique la vivienda. Una medida de mejora puede ser cambiar los aislamientos de todos los cerramientos, o puede ser algo tan simple como recomendarle al cliente que utilice las persionas adecuadas para su hogar. Este aspecto creo que humanizaría mucho más nuestro trabajo, y permitiría un mayor reconocimiento social del mismo.

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