Cinco medidas para el ahorro energético

En este artículo me gustaría que el consumidor tomara conciencia de la importancia de mejorar el ahorro energético en una edificación, tanto para su propio bolsillo porque reducirá sus facturas de energías, como para el medio ambiente ya que se reducirán las emisiones de CO2 a la atmósfera con los innumerables beneficios que conlleva para la sostenibilidad del medio ambiente.

Voy a enumerar 5 elementos del interior de las viviendas y los hábitos que debemos tomar para reducir el consumo:

  1. Calefacción: utilizar sistemas de producción como calderas de biomasa, calderas de condensación, y equipos terminales como radiadores o suelo radiante. No sobrepasar temperaturas mayores de 20º. No tener en funcionamiento si no hay nadie en la vivienda. Bajar la temperatura por la noche.
  2. Agua caliente sanitaria: utilizar sistemas de producción como calderas de biomasa, calderas de condensación.
  3. Iluminación: utilizar iluminación de bajo consumo.
  4. Electrodomésticos: comprar electrodomésticos de alto nivel de eficiencia. En el caso de televisiones, ordenadores…apagar cuando no se utilicen. En el caso de lavadoras, lavavajillas…utilizar siempre tarifa nocturna.
  5. Aire acondicionado. Utilizar sistemas centralizados y con zonificación. No tener temperaturas por debajo de los 23º. Cabe destacar que siempre que sea posible se utilizarán energías alternativas para la producción (placas solares, energía geotérmica…).

En éstas, a pesar que el gasto inicial va a ser elevado, la amortización es a plazo medio y se consiguen grandes ahorros de energía. No obstante antes de terminar, quiero señalar la gran relevancia en la compra de una vivienda a la hora de la elección de una u otra como el más importante factor de mejora del consumo energético y ahorro energético.

El comprador debe tenerlo muy presente a la hora de decidirse, por ejemplo, una vivienda que tenga orientación sur y con unos cerramientos con mayor nivel de aislamiento puede llegar a tener un ahorro en las facturas de calefacción de hasta un 40% con respecto de otra vivienda con orientación norte y unos cerramientos con nivel de aislamiento bajo. Evidentemente, el comprador a priori no se da cuenta de estas circunstancias y normalmente se basa en los materiales del interior de la vivienda para decidirse por una u otra.

Por otra parte los promotores y constructores también tomarán conciencia que el tándem de la buena construcción y los buenos materiales son una garantía para la venta de sus viviendas. A partir de que las viviendas dispongan de la etiqueta energética, un comprador va a tener otra orientación más y una mejor perspectiva para decidirse en su compra. Por ello que es tan importante la obligación de las etiquetas energéticas.

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