Certificar edificios completos. Todo son ventajas

Desde nuestro equipo de trabajo hemos observado que la tendencia general de los clientes, a la hora de solicitar la certificación energética de inmuebles, es limitar dicha certificación a su propia vivienda individual y no proponer a la comunidad de vecinos solicitarla a todo el edificio (en los casos que así corresponda, que son la mayoría del parque residencial).

Utilizando datos sobre Cataluña, elaborados por el Instituto Catalán de la Energía y que son extrapolables a la Comunidad de Madrid, sólo el 8% de los certificados energéticos emitidos corresponden a edificios de viviendas en bloque; mientras que más del 75% son de viviendas individuales, excluyendo unifamiliares.

Es evidente que la obligatoriedad del certificado a sólo aquellos inmuebles en qué se realice una compra-venta o renovación de contrato de alquiler, deja claro el por qué de estas cifras.

Pero nosotros consideramos que realmente es mucho más ventajoso realizar las certificaciones a los edificios completos. Enumeramos, a continuación, algunas de dichas ventajas.

La primera, y fundamental, es que el coste de la certificación por propietario de vivienda es mucho más reducido. Puede suponer un 50% de ahorro de costes; o incluso reducirse en diez veces el valor de una certificación individual (recientemente hemos procedido a certificar un edificio completo en qué el precio por vivienda era inferior a 10 euros).

La segunda razón se fundamenta en el periodo de validez del certificado (10 años); se trata de un periodo suficientemente  amplio como para que a un gran número de propietarios le pueda ser útil, posteriormente, tener el certificado ya realizado. En 10 años es probable que más del 50% de los pisos de una misma comunidad de propietarios hayan sufrido algún cambio de titularidad o de inquilino.

Una tercera razón, relacionada con la antigüedad del inmueble, es que, si en menos de 10 años se va a tener que pasar la primera ITE del edificio, será obligatorio presentar, además de la propia ITE, el certificado de eficiencia energética de todo el edificio. Es lo que hoy se denomina el IEE (Informe de Evaluación del Edificio) que abarca la propia ITE de siempre, un estudio de accesibilidad y el certificado energético antes indicado.

Consideramos que todas estas razones son más que suficientes para que, en casos determinados de bloques de viviendas, sea de especial interés para toda la comunidad solicitar la certificación del edificio completo.

Otro aspecto interesante es que los resultados obtenidos en la certificación, al considerar el edificio como un todo, uniformizan su calificación energética, lo que puede ser ventajoso para aquellos pisos situados en la última planta o los que se encuentran orientados de forma más extrema en relación ya sea al invierno (orientación norte) o al verano (orientación oeste especialmente). Si se certificaran individualmente estos pisos (áticos, por ejemplo), su calificación sería seguramente peor.

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