Certificado energético: no es lo mismo coste que valor

escrito por TasaValora

Objetivo del Real Decreto y del certificado energético

El objetivo es que los edificios dejen de ser grandes devoradores y derrochadores de energía, reduciendo su demanda y consumo entre un 5 y un 20%. Mejorar la “nota” energética supone ahorros anuales en facturas de entre 500 y 2.000 € por vivienda. En TasaValora contemplamos un procedimiento que incluye, resumiendo, al menos: visita de inspección, toma de fotos y datos de campo, recopilación de datos administrativos y catastrales, identificación de instalaciones y sistemas constructivos, (fachadas, cerramientos, carpinterías, espesores), y emisión del certificado de eficiencia energética, con su nota inicial, y con la valoración técnica y económica de las distintas medidas definidas para la mejora en una o dos notas. Una certificación bien hecha es toda una auditoría energética a pequeña escala. En todo caso, más allá de la nota, TasaValora subraya que el auténtico valor del certificado energético son las soluciones técnicas y medidas de mejora recomendadas. Si, además, se llevan a cabo, se amortizan en un plazo muy razonable.

Coste y valor

El coste del certificado de eficiencia energética puede rondar los 300 €, importe despreciable respecto a lo que se paga anualmente por suministros o lo que se dejaría de ingresar por alquiler o venta, y es válido por 10 años. En cuanto al coste de las medidas, hay que quitarse de la cabeza el prejuicio de que son necesariamente muy costosas. Algunas pueden marcar la diferencia y ser tan sencillas como colocar toldos con una cierta orientación estudiada. Por otro lado, cada caso es distinto. De ahí la necesidad de contar con profesionales que estudien cada situación, y diseñen medidas efectivas pero económicas.

Subastas a la baja y sanciones

Hay empresas con grandes carteras de inmuebles que subcontratan este servicio a gran escala, a un coste y calidad mínimos, o plataformas que alientan subastas a la baja imprudentes, o que incluso ofrecen certificados energéticos online. Estas certificaciones energéticas “basura” conducen a notas peores de las posibles y finalmente, a un perjuicio económico para el cliente; además, si la inspección detecta incoherencias en estos certificados energéticos, puede anularlos y establecer sanciones. Los certificados de eficiencia energética pasan por entidades de control y procedimientos de inspección de oficio, o a petición de terceros, y deben expedirse conforme a un modelo oficial publicado por el Ministerio de Industria. En este sentido, el Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, ha endurecido el régimen sancionador: por ejemplo, las sanciones por no mostrar la etiqueta energética al comprador o arrendador parten de los 3.000€.

Te gusta este artículo? Compártelo.