¿Por qué ahorrar energía?

LA IMPORTANCIA DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA

Por todos es conocida la situación económica de nuestro país, sumido en una crisis que se extiende ya un lustro. Esta contracción económica ha afectado también al consumo energético, sin embargo, atendiendo al consumo del sector residencial se aprecia que continúa su ritmo creciente.

Consumos de energía final totales y en sector residencial - Fuente: Balances Energéticos Anuales del IDAE.

  • Año 2011: Consumo total de Energía final 86.062ktep. Consumo del sector residencial 16.222ktep (19%)
  • Año 2010: Consumo total de Energía final 88.827ktep. Consumo del sector residencial 16.907ktep (18%)
  • Año 2009: Consumo total de Energía final 87.389ktep. Consumo del sector residencial 15.911ktep (18%)
  • Año 2008: Consumo total de Energía final 94.344ktep. Consumo del sector residencial 15.481ktep (16%)
  • Año 2007: Consumo total de Energía final 97.089ktep. Consumo del sector residencial 15.609ktep (16%)

Según datos del informe del IDAE Análisis del consumo energético del sector residencial en España, englobado en el Proyecto SECH-SPAHOUSEC, el consumo de energía final correspondiente al sector residencial equivale al 17%. Tal como se puede apreciar en los datos anteriormente mostrados, el peso del consumo de energía final en el sector residencial va aumentando.

Según datos del mencionado estudio, el consumo medio por hogar es de 0,852tep. De ese consumo, dos terceras partes corresponden a las instalaciones térmicas, es decir, calefacción (47%) y agua caliente sanitaria (18,9%).

Ante esta situación, el ahorro energético cobra una doble dimensión: ambiental y económica. En un momento histórico como el actual, en el que tanto ciudadanos como empresas buscan reducir al máximo sus gastos, la eficiencia energética aparece como una herramienta fundamental. Por definición, eficiencia es conseguir el mismo objetivo con menor cantidad de recursos. Eso es exactamente lo que requiere la economía de nuestro país.

Por tanto, los ciudadanos tienen un papel fundamental en el ahorro energético. Desde el momento de adquisición de un inmueble, el consumidor puede optar por comprar o alquilar una vivienda respetuosa con el medio ambiente. Si este colectivo se conciencia y comienza a exigir unos mínimos de calidad y eficiencia energética, el mercado irá desplazándose en este sentido, centrándose cada vez más en ofertar inmuebles sostenibles energéticamente.

Simultáneamente, el uso final de la energía recae sobre el usuario de la vivienda. Tal como hemos visto, el 65,2% de la energía consumida corresponde a las instalaciones de calefacción y climatización de las viviendas. Por tanto, para que un edificio sostenible se comporte como tal, debe realizarse un esfuerzo en la concienciación de los ciudadanos para que hagan un uso racional de la energía.

En conclusión, la eficiencia energética en la edificación recae en dos pilares: en la adopción de las medidas adecuadas en la construcción, reforma y mantenimiento de los edificios y en el correcto y racional uso de los mismos por parte del usuario final.

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