Como ya te hemos mencionado aquí en el blog de Certificadodeeficienciaenergetica.com, el contar con un certificado energético de edificios es sólo el primer paso en un camino que implica tomar todas las medidas que estén en nuestras manos para poder ayudar a proteger el ambiente para las generaciones futuras.

Es importante que reflexionemos en torno a la importancia de la conservación y uso eficiente de la energía, puesto que existen numerosas razones por las cuales esta importancia es decisiva, desde economizar nuestros propios recursos hasta la protección del medio ambiente en general. La dependencia que nuestro mundo tiene frente al uso de los combustibles fósiles está creando un problema que afectará a las generaciones futuras. Es importante que la energía no sólo sea conservada, sino que también continúen las investigaciones científicas para encontrar formas más limpias, con mejores soluciones y alternativas para las generaciones futuras.

Si hablamos del uso de combustibles fósiles en general pensamos en el automóvil y en el uso de coches, pero debemos ser conscientes de qué también se utilizan en cierta medida para la producción de la energía eléctrica, y esta última es omnipresente en nuestra vida actual, incluso si somos personas que van al trabajo en transporte público o hasta en bicicleta.

Esta presencia continua y constante de la electricidad es lo que nos hace reflexionar de forma puntual en la importancia de conservar esta energía y usarla cada vez de forma más eficiente.

Pensemos que la idea de conservar y usar eficientemente la electricidad significa sólo usarla cuando hace falta y evitar desperdiciarla. Ello implica hacer cosas sencillas, como por ejemplo apagar las luces cuando sales de una habitación, y cosas más complejas como remplazar los focos y los electrodomésticos con otros que utilicen menos electricidad. Quizá cotidianamente estemos tan acostumbrados a contar con esta fuente tan versátil de energía que no nos percatamos del fuerte impacto ambiental que nuestras acciones pueden tener y la forma en que éstas pueden perjudicar a las generaciones por venir.

Uno de los motivos que, sin embargo, mueve a las personas para decidirse a hacer un uso más racional de la energía es el ahorro que ello representa en su bolsillo. Sí, es una forma egoísta de aproximarse al problema, pero si pensamos que cada medida que tomamos para hacer un uso más racional de la energía eléctrica en nuestro hogar se traduce en las dos cosas: un menor gasto y un incremento del cuidado que como individuos hacemos del medio ambiente, este «egoísmo» se traduce en el bien común.

Además, no debemos olvidar que al reducir nuestro consumo de energía eléctrica también estamos reduciendo el consumo de combustibles fósiles, puesto que a pesar de qué la electricidad puede obtenerse desde la energía solar o eólica, la mayor parte viene de plantas termoeléctricas en qué las turbinas precisan en mayor o menor medida, el uso de combustibles fósiles.