Sostenibilidad y Eficiencia Energética

escrito por ACCEDA ENERGÍA

¿Por qué no trasladar la sostenibilidad y la eficiencia energética a mi vida cotidiana? Curiosa pregunta que muchos aún nos hacemos y nos preguntamos... sostenibilidad, eficiencia energética, conceptos que surgen en el día a día y que queremos hacer nuestros, ser medioambientalmente responsables y sentir que estamos haciendo algo bueno en nuestro paso por este planeta.

A mí personalmente me viene a la mente en mis momentos de ocio, durante mis paseos por el campo, es decir, en mis ratos libres, y cuando consigo desconectar de la vorágine de la vida cotidiana , “¡quiero ser mejor persona, respetuoso con el entorno y concienciado con el ahorro y la eficiencia energética!”. No sé si a usted le pasa algo parecido o le vienen a la mente estos conceptos como a mí, pero seguro que quiere pagar menos en sus facturas energéticas de electricidad, agua o gas, teniendo el mismo confort, y encima, alcanzando la cúspide de su responsabilidad medioambiental y el sumun de la eficiencia energética...¿No quiere probar? Seguro que sí.  

Le propongo ejercicios simples que pueden trasladar a su vida cotidiana, y permítame que le diga que no requiere un esfuerzo titánico por su parte, bastará comenzar por un pequeño gesto lleno de importancia, comience por ser responsable apagando las luces cuando realmente no lo necesite, y cambie las bombillas de toda la vida por las llamada lámparas de bajo consumo, que será su primera inversión importante hacia el ahorro y la eficiencia energética, con un coste minúsculo y un ahorro de hasta el 70% en su consumo eléctrico en iluminación. ¿Quiere más? Hay otros ejercicios, gestos simples, como el uso de perlizadores (una pequeña boquilla que mantiene el flujo de agua constante) en los grifos de su vivienda o mantener la temperatura de consigna en su aparato de aire acondicionado igual (o por debajo) de los 26ºC en verano, que efectivamente, requieren de su mínima o nula inversión económica para disminuir respectivamente el gasto en agua (hasta el 30% menos)  y en electricidad (hasta un 7% menos, ya que por cada grado que ponga de más, la factura eléctrica aumentará en ese porcentaje). Estas sólo son pequeñas propuestas para comenzar con sus grandes cambios, sentir que lo está haciendo bien con el entorno que le rodea, y por supuesto, darle una alegría a su bolsillo.  

Si quieren seguir adelante con sus convicciones energéticas, y ponerlas en práctica todos los días de su vida, por supuesto hay mucho por hacer y usted tiene la oportunidad en su mano. Puede hablar con un técnico especializado en a certificación de eficiencia energética de viviendas, que  además de obtener la calificación energética,  indicándole lo eficiente que es su vivienda mediante un rango de letras como ocurre actualmente con los electrodomésticos, la A, la más eficiente, la G, la que menos, le mostrará  las medidas que puede llevar a cabo para implementar en su vivienda y convertirla en un espacio más eficiente energéticamente.

Ahora, la pelota está en su tejado, ¿quiere seguir con sus pequeños gestos para lograr grandes resultados en su día a día? Usted decide.

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