Recomendaciones para mejorar la calificacion energética

escrito por ANB Ingeniería

La calificación energética de las viviendas viene determinada por la emisión de CO2 a la atmosfera y, en una vivienda, los principales puntos de interés son las características de los cerramientos y la eficiencia de sus instalaciones.

Dentro de las características de los cerramientos hay muchos pequeños detalles que condicionan la calificación energética y en muchos casos es muy difícil o imposible poder mejorarlo debido al coste de la inversión. Por ejemplo:

 

  • Problemas como la orientación y las sombras producidas por otros edificios no se pueden mejorar por parte del propietario.
  • Otros puntos que inciden en la calificación de forma importante y de difícil solución es la de rotura del puente térmico, soluciones constructivas y los materiales utilizados en los cerramientos.

Para mejorar la calificación energética el punto de mayor interés son los huecos, ya que su inversión, su tiempo de obra y la mejora del confort son notables desde el principio y son amortizables en un breve plazo de tiempo. A continuación, se explica cómo se puede mejorar la eficiencia energética de los huecos de los cerramientos.

  • Sustituyendo la carpintería por una con menor recirculación y con rotura de puente térmico.
  • Sustituyendo el cristal actual por cristal doble con cámara
  • Con la colocación de persianas, toldos o cristales especiales que sirvan de parasol y contribuyan a mantener la temperatura de confort en el interior de la vivienda.

Por otro lado, normalmente, la forma más eficiente de mejorar la calificación energética en una vivienda tipo es con el cambio o mejora  de sus instalaciones, bien por sustitución o bien por cambio de sistema, eso se debe a que las máquinas frigoríficas, calderas, termos, etc. tienen una vida útil inferior a los cerramientos, el mercado está evolucionando constantemente en tecnología y el precio de estos elementos se mantiene, por lo que sustituir una caldera o una máquina de aire acondicionado antigua por una moderna, puede suponer una mejora instantánea de la calificación energética y a un precio asequible y de fácil amortización ya que las máquinas actuales tienen un rendimiento muy superior a las antiguas debido a la mejora de la tecnología y a que sus aislamientos están en perfecto estado. Con el aumento del precio de la electricidad y del gas, estos cambios son una inversión más que rentable para nuestros bolsillos y para la mejor calificación energética de nuestra vivienda.

Esta es la forma más eficaz y sencilla de mejorar la calificación energética aunque no es la única, habrá viviendas que por su situación o disposición podrán mejorarse mucho más como las que tienen la opción de utilizar energías renovables como placas solares térmicas o energía eólica donde su ratio de amortización es muy bueno comparado con el resto de mejoras que se utilizan para la calificación energética. Existen otras instalaciones que mejoran la calificación energética pero económicamente no son tan rentables y aún se desconoce en cierto grado lo que ocurrirá en el futuro ya que su funcionamiento es a base de biomasa que si su consumo aumenta en los próximos años probablemente también aumente su precio de forma considerable. 

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