Mejora de la calificación energética: Biomasa

A la hora de realizar el estudio energético de un inmueble para obtener una determinada calefacción, en mi opinión uno de los apartados que más importancia tiene es el de las posibles medidas de mejora de la eficiencia que se le sugieren al propietario una vez terminado el informe.

Según el Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, dice textualmente en la parte de contenido del certificado de eficiencia energética:

f)Para los edificios existentes, documento de recomendaciones para la mejora de los niveles óptimos o rentables de la eficiencia energética de un edificio o de una parte de este, a menos que no exista ningún potencial razonable para una mejora de esa índole en comparación con los requisitos de eficiencia energética vigentes. Las recomendaciones incluidas en el certificado de eficiencia energética abordarán:

i.Las medidas aplicadas en el marco de reformas importantes de la envolvente y de las instalaciones técnicas de un edificio, y
ii.Las medidas relativas a elementos de un edificio, independientemente de la
realización de reformas importantes de la envolvente o de las instalaciones técnicas de un edificio.

Se ha insistido mucho en los cursos a los que he asistido sobre la gran mejora de la calificacion energética cuando pasamos a usar una caldera de Biomasa, pero ¿es esa mejora real? ¿Y se va a poder instalar fácilmente?

Lamentablemente, la respuesta es no, a no ser que se deba cambiar la instalación porque haya quedado obsoleta y podamos elegir entre una de Biomasa y una de gasoleo… en tal caso si que podria ser una buena opción ya que el precio del pellet es menos de la mitad que el del gasoil y a que el rendimiento energético de las nuevas calderas es muy superior al que ofrecían las que empleaban hasta ahora.

Como inconvenientes destaca el elevado coste inicial, lo que unido a la dificil situación económica actual y a la mayor dificultad existente en estos momentos para obtener crédito por parte de las entidades financieras, supone un gran obstáculo para muchas comunidades de vecinos que estarían interesadas en dar el paso. Además, las salas de calderas habituales suelen ser demasiado pequeñas para albergar una caldera de biomasa debido a sus dimensiones, lo que también descarta muchos edificios antiguos donde uno de los mayores problemas y por donde se pierde gran parte de la energía, es por la antigüedad de aquellas.

Las ventajas están claras: se mejorara notablemente la calificacion del edificio, se podrán evitar los tradicionales sobresaltos de la factura de gas (por la continua subida del precio del gas/gasoil) y además aumentará la seguridad, sobre todo si se tiene en cuenta que en España mueren al año entre 20 y 30 personas por explosiones o malas combustiones en calderas de gas.

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