Paneles solares térmicos-cómo funcionan y qué ahorro generan

Los paneles solares térmicos son la fuente de energía más conocida hasta la fecha y la que más se está implantando en los hogares españoles. No obstante, se están implementando de manera muy lenta por su desconocimiento. Su aparición no cubre ni mucho menos el 50% de los hogares españoles sino que la cifra es mucho más baja.
 
Pero en qué consisten o cómo funcionan y qué ventajas tienen? Los paneles solares térmicos se usan principalmente para el calentamiento de agua sanitaria en las viviendas y en actividades que sean susceptibles de la necesidad de calentar el agua. Respecto a otras fuentes de energía renovable, con el paso de los años, desde que se comenzó a hablar en España de eficiencia energética, su precio de implantación ha ido disminuyendo a medida que se iban colocando y conociendo estos sistemas, ya que en sus primeros pasos era más cara su instalación que ahora. Su instalación es muy sencilla en comparación con otros sistemas con lo que supone que los podamos instalar en cualquier lugar que se desee ya sea viviendas unifamiliares adosadas o aisladas, apartamentos, instalaciones comunitarias en cubierta para edificios plurifamiliares de viviendas, casas de pueblo y además, como decíamos, el coste que ha ido disminuyendo no es muy elevado ya que en casas individuales, unifamiliares etc no supera de media general los 3.000 euros salvo casos más específicos con demandas más altas de lo estándar donde se pueden necesitar más captadores solares, por ejemplo, en viviendas o chalets grandes donde, al margen de abastecer el consumo de la propia vivienda, disponga de una piscina de recreo que quiera utilizar para todo el año y, en periodos invernales, la piscina se transforme en cubierta y el agua de la misma haya de ser calentada a una temperatura más elevada de lo que está en época estival y se utilizan paneles solares térmicos con lo que el precio o coste de la instalación para el cliente se puede elevar más de la cuenta. Además para edificios de viviendas, como coexisten muchas unidades las empresas instaladoras, hacen descuentos según número viviendas y es más fácil que lo que repercute en cada vivienda el coste sea menor de los 3.000 euros de media para una casa unifamiliar mediana-grande.
 
La clave radica en que con el consumo de agua mediante la energía renovable que genera el panel o captador el cliente no está consumiendo energías más caras y sucias para el medio ambiente como la luz, el gas,el gasoleo ya que la energía del sol es la que calienta el agua.
 
Evidentemente aunque sea una energía barata o gratis a partir de cuando la instalación se ha amortizado, que suele ser para una instalación estándar de unos 5-7 años, no se puede o mejor dicho no se debe de instalar en zonas donde la radiación solar anual es muy baja y no compensa ya que la amortización de dicha instalación puede elevarse perfectamente hasta los 20 años con lo que es aconsejable emplear otros sistemas que complementen a los tradicionales. En España prácticamente en casi todas las zonas de la península se emplean estos sistemas porque tenemos muchas horas solares y de radiación pero en países del norte de Europa como los países escandinavos entre los que se encuentran Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca,etc.. no tienen sentido estos sistemas.
 
Evidentemente cuando comenzamos a contar el coste a partir de haberse amortizado donde hemos supuesto que la energía era gratuita hemos de contar un coste o partida por mantenimiento pero que en 10 años supone una cantidad muy pequeña apenas despreciable.
 
Centrándonos para entender en qué consiste y cómo funciona la instalación propiamente dicha se dispone de tuberías o ramales de agua caliente y fría, un depósito acumulador con intercambiador, vaso de expansión, disipador y uno o varios captadores solares térmicos que su número irá en función de la demanda total necesaria donde a partir de la cual el sistema ha de generar el total de la producción como mínimo un 50 % según marca el Código Técnico de Edificación (CTE) en volumen de litros consumidos. Un factor muy importante es la orientación de dichos paneles y el ángulo que forman los mismos respecto a la horizontal del suelo ya que según la zona climática en la que nos encontremos el solsticio solar o recorrido del sol desde que sale hasta que se pone es distinto como también la elevación que adquiere el astro rey de ahí que los ángulos hayan de ser distintos para que las incidencias de los rayos solares sean aprovechadas al máximo y más cuando las horas solares no son tantas como en otras zonas. Por ejemplo, en la zonas del sur y del este de España como en la costa levantina y la costa del sol existe un mayor número de horas solares que en otras zonas de España situadas más al norte aunque como decíamos suficientes para disponer de estos sistemas.
 
Normalmente el lugar de colocación del depósito acumulador con intercambiador y los paneles solares con el vaso de expansión se sitúan en las zonas altas de los edificios como son las cubiertas ya bien sean de tejados con pendiente o azoteas no transitables. Aparentemente en el interior de la vivienda no se aprecia cambio alguno ya que los elementos adicionales como decimos se encuentran en lugares no vistos donde las tuberías provenientes de la instalación solar discurrirán junto con las tuberías que provienen de la fuente de energía estándar de una caldera ya bien sea a luz, a gas etc...
 
El funcionamiento es muy fácil ya que el agua fría entra por el depósito por la parte inferior donde está la entrada de agua fría, esta desde el depósito conecta con el panel solar donde la radiación solar captada calienta el agua que vuelve a entrar al depósito por la parte superior a un conducto sinuoso en forma de resistencia que hace calentar el agua que había fría y mezclándola para que sea apta para el consumo a una temperatura de salida según norma, es parecido al sistema de acumulador-intercambiador de un calentador o generador eléctrico donde en el depósito una resistencia alimentada de la energía de la luz calienta el agua y después sale pero siendo éste último mucho más caro y limitado por su capacidad en volumen. Aquí no tenemos problema porque el depósito acumulador a parte del volumen del que dispone luego se ayuda de la energía establecida por defecto con lo que el consumo es continuo e instantáneo.
 
Para establecer un criterio general óptimo, aunque dependerá de particularidades de cada vivienda, los captadores han de estar orientados al sur en la medida de lo posible y con una inclinación de 40 grados centígrados porque las horas de mayor incidencia solar son las comprendidas entre las 12:00 y las 17:00 que es cuando el sol o el recorrido del mismo se encuentra en ese punto ya que sale por el este y se pone por el oeste.
 
Podemos, como conclusión, afirmar que los paneles solares térmicos son sistemas aconsejables para las economías españolas familiares por su facilidad de montaje y su ahorro energético en períodos cortos en el tiempo. Además podemos decir que la vida útil de cada panel suele estar establecida aunque puede ser mayor dependiendo del mantenimiento adecuado que le hayamos hecho de unos 25 años más o menos.
 
 

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