Diferencia entre calificar y certificar energéticamente

Vamos a empezar, intentando aclarar la diferencia entre calificar energéticamente un inmueble y certificar energéticamente. Para ello vamos a repasar el proceso ordinario para certificar energéticamente.

Este proceso empieza con la pertinente toma de datos del inmueble: situación del edificio y sus alrededores para valorar el efecto de las posibles sombras, medición de paredes, cerramientos, ventanas, etc, toma de datos de las instalaciones de agua caliente sanitaria y/o calefacción y/o refrigeración así como de los equipos generadores de energía, y los datos administrativos necesarios como nombre del titular, referencia catastral, situación, etc.

Tras esta etapa se procede al análisis de los mismos, para lo cual existen distintas formas reconocidas legalmente como válidas para hacerlo. El resultado de este análisis nos ofrece una calificación energética del inmueble, es decir, puede informarnos acerca de la eficiencia energética que tiene este inmueble dentro de la escala establecida como referencia, si es una F, una C, etc. Hasta aquí alcanza la calificación energética. Si todos los pasos se han desarrollado con corrección, con la calificación energética el cliente tiene una información verídica de la "calidad energética" de su vivienda, aunque este dato únicamente lo puede utilizar para conocimiento personal.

El siguiente paso es poner sobre papel, documentar esa información por un técnico cualificado y hacerlo según los parámetros legalmente establecidos en cada momento, a esto se le llama certificar. Puede parecer que se trata de una diferencia mínima o que no es importante, pero en nuestra opinión no es así. Cuando un técnico califica energéticamente un inmueble, es decir, informa al peticionario de la eficiencia que tiene ese inmueble, no asume ningún tipo de responsabilidad. Puede haberse equivocado accidentalmente o de forma deliberada e interesada, pero como no se certifica documentalmente (o no se hace según lo establecido legalmente) no tiene validez y no se asume ningún tipo de responsabilidad. Por el contrario, en el momento que se certifica, hay una asunción de responsabilidad por parte del técnico. Y en caso de certificar erróneamente un inmueble, el técnico podría verse obligado (en nuestra opinión debería verse obligado) a asumir las responsabilidades que la legislación establezca.

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