Muchos usuarios están recibiendo estos días cartas de la compañía de la luz informando a sus clientes del cambio de tarifa. El cambio se  produce con fecha 01.06.2021. La nueva tarifa se llama 2.0TD para el cliente doméstico y para pequeños negocios que tengan contratada una potencia inferior a los 15 kw.

Las compañías de suministradoras de electricidad les dicen que ya se ocupan de todo, que no se tienen que preocupar de nada, o que miraran la mejor opción según su perfil de consumo.

No obstante, las organizaciones de consumidores dicen que ahora es el momento de mirarse bien la letra pequeña para no tener sorpresas desagradables en la próxima factura de la luz. Es decir, si el cliente está en el mercado libre, es el momento de leer bien las condiciones del contrato de suministro de electricidad y averiguar si la oferta que tiene contratada continua siendo la mejor.

Tendremos que estar muy atentos a cómo se nos modifica el contrato de la luz porque no todas las comercializadoras tendrán la misma estrategia comercial de trasladar los beneficios al consumidor. Algunas de ellas aprovecharan para generar más beneficios para ellas mismas.

Es importante pues analizar mi perfil de consumo para escoger la mejor compañía que se adapta mejor a mis hábitos de consumo y, consecuentemente, me ofrece mejor precio.

¿Qué parte de la factura de la luz cambia?

Los cambios afectan a la parte regulada, es decir, a los peajes y a los cargos que representan el 40% de lo que pagamos a final de mes. Los peajes sirven para pagar el transporte y la distribución de la electricidad hasta nuestra casa y los cargos sirven para pagar otros conceptos como las primas de renovables, el déficit de tarifa…

¿Cómo será la nueva distribución de cargos y peajes?

Parte variable (40%-45% aprox.  de nuestra factura): Con la nueva tarifa seguiremos pagando peajes y cargos que irán en función de nuestro consumo. Es decir, cuánto más consumimos, más pagamos por estos conceptos.

Parte fija (55% aprox.  de nuestra factura): Se refiere a aquello que estamos pagando por el solo hecho de estar conectados a la red, con independencia de nuestro consumo.

Dependiendo de la potencia que tengamos contratada pagaremos más o menos parte fija en nuestra factura de la luz. Sería interesante que un especialista analizara todos los consumidores de energía de tu vivienda o negocio (TV, nevera, lavadora, secadora…) y estudiará qué potencia necesita tu vivienda. Es posible que estés pagando de más sin tú saberlo.

El objetivo principal de este cambio es que el consumidor tome consciencia de sus hábitos de consumo y analice la necesidad, o no, de realizar acciones de ahorro energético y, sobretodo, desplazar el consumo de energía fuera de las horas punta para así evitar tener que hacer nuevas inversiones en la red eléctrica que, al final, encarecerían nuestra factura de la luz.

La idea del nuevo cambio de tarifa radica en intentar desplazar los consumos de energía fuera de las horas punta (tarde/noche y mediodía). De este modo, no se tendrán que realizar inversiones significativas para adaptar la red eléctrica cuando aparezcan, por ejemplo, otros grandes consumidores de electricidad como, por ejemplo, el coche eléctrico. Si se consigue desplazar los consumos de energía, cuando el coche eléctrico ya esté instaurado en nuestra vida cotidiana no será necesario que se realicen grandes inversiones que, finalmente, repercutan en nuestra factura de la luz.

¿Cómo me afectan las nuevas tarifas?

Con la nueva tarifa, todo el mundo tendrá discriminación horaria, es decir, habrá franjas horarias en que la electricidad sea más cara y otras más barata.

Habrá tres periodos:

  • Hora Punta, la más cara: Laborables de 10:00h a 14:00h y de 18:00h a 22:00h
  • Hora Llana, la intermedia: Laborables de 08:00h a 10:00h y de 22:00h a 24:00h
  • Hora Valle, la más barata: Fines de semana y festivos; Laborables de 00:00h a 08:00h

La discriminación horaria también afectará a la potencia. Hasta ahora pagábamos un precio por una única potencia pero ahora, con la discriminación horaria, podremos contratar dos potencias distintas y con precios distintos también.

De hecho, a partir de junio de 2021, ya tendremos dos potencias contratadas pero, si no decimos nada, las dos potencias serán las mismas. Habrán dos potencias:

  • Potencia Punta, más cara: De lunes a viernes de 08:00h a 00:00h
  • Potencia Valle, más barata: Fines de semana y festivos; Laborables de 00:00h a 08:00h

Esta opción es útil para aquellos que tengan un coche eléctrico o calefacción por acumuladores. Hasta ahora estos clientes tenían que contratar una potencia para todo el día cuando el consumo real lo hacían por la noche y, consecuentemente, durante el día estaban pagando un exceso de potencia que no necesitaban.

Con la nueva tarifa podemos jugar más con las variables, optimizar nuestro consumo eléctrico y ahorrar.

¿Qué sucede si tienes una tarifa plana? Vale la pena analizar mi factura y mi perfil de consumidor?

En ese caso, recomendamos analizar detenidamente nuestros hábitos de consumo porque podría suceder que estuvieras pagando de más. Por ejemplo, si suelo consumir electricidad en un período en qué la electricidad es más barata, está claro que, con la tarifa plana, seguramente, estaré pagando de más que si acudiera al mercado libre y el posible beneficio que pudiera obtener se lo llevaría la compañía comercializadora de electricidad.

En resumen, con un tarifa plana, pagarás siempre lo mismo, independientemente del horario pero perderás la oportunidad de ahorrar.

Pero, como en todo, hay de todo en esta vida, y quizá hay consumidores que les da igual y prefieren tener calidad de vida al tener que estar analizando, constantemente, su hábitos de consumo para pagar menos luz y la tarifa plana es la mejor opción.

En conclusión, es importante saber qué es lo que se quiere. Si te quieres despreocupar, las tarifas planas, o otros productos que no tengas que preocuparte cuando consumes, podrían ser una buena opción pero si lo que quieres es optimizar tu consumo sería interesante que te repercutan según las horas de consumo en tiempo real para que de este modo puedas traspasar es beneficio en más ahorro.

Existen comparadores, como el de la CMNC, que te permite comparar entre las diferentes compañías suministradoras para escoger la mejor oferta para nosotros. Como consejo, no contratar nada que no podamos entender.

Vale, pero ¿cómo puedo ahorrar más energía?

Fácil. Hay un dicho que dice: “Luz que apagas, luz que no pagas”. Esa es la primera regla. Si no necesitas la luz, asegúrate de que este apagada.

Otra reflexión, estamos muy preocupados en cuándo consumir la electricidad pero quizá deberíamos prestar más atención en cómo se consume esa energía. Por ejemplo, si tengo radiadores eléctricos en casa pero tengo unos aislamientos pésimos ya puedo estar mirando el reloj y las diferentes franjas horarias que el consumo de electricidad se va a disparar sin lugar a duda.

El certificado de eficiencia energética te informa, entre otros aspectos, de las mejoras que puedes hacer en tu vivienda para ahorrar más energía. Es un documento que, por lo que cuesta, te aporta mucho valor y ahorro a largo plazo porque te dice cuáles son los puntos débiles, en cuanto a consumo de energía, de tu inmueble y qué podrías hacer para conseguir más ahorro energético y económico a largo plazo.